La preparación y elaboración del Presupuesto General del Estado, ha sido una tarea reservada casi de manera exclusiva a los funcionarios del Ministerio de Economía y Finanzas, las asignaciones de partidas presupuestarias y el destino que se da a los dineros recaudados que provienen en gran parte de impuestos que pagamos los contribuyentes, no cuentan hasta ahora con nuestra anuencia, lo que nos convierte en testigos mudos de la distribución y uso del dinero que aportamos al Tesoro Nacional.
Un cambio en la forma de preparar y destinar el uso de los dineros de todos se da hace más de una década en varios países de América Latina como parte de programas globales que buscan darle mayor transparencia y equidad a los Presupuestos del Estado. Es así como México, República Dominicana, Argentina, Colombia, Chile, Brasil y otros, han puesto en práctica el mecanismo de Presupuesto Ciudadano, una vía que permite a la sociedad civil organizada, participar, opinar y fiscalizar la elaboración del presupuesto en cada país, en el caso de Panamá la consulta se da únicamente en la instancia de la comisión de presupuesto de la Asamblea Nacional pero, solo con la participación de estos y funcionarios del MEF, con la peculiaridad, que se hace a puerta cerrada lo que imposibilita que los ciudadanos podamos conocer en detalle el destino que se da a esos dineros.
Desde principios de este año la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, Capítulo de Panamá de Transparencia Internacional, desarrolla un proyecto que cuenta con el apoyo de organizaciones internacionales y que busca lograr que el país se ponga al día en este tema tal cual lo han hecho otros de la región. El proyecto de Presupuestos Abiertos ha logrado obtener el compromiso por parte del Estado para su puesta en práctica mediante el 4to Plan de Gobierno Abierto que tiene como entes ejecutores al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Autoridad de Transparencia y Acceso a la Información (ANTAI)
Recientemente se realizó una sesión conjunta donde el MEF presentó a líderes de organizaciones no gubernamentales un esquema de cómo sería un proyecto de presupuesto ciudadano, lo que suscitó muchas preguntas y sugerencias como retroalimentación a la propuesta presentada, este puede considerarse un primer ejercicio participativo para que el año entrante las organizaciones que representan a la sociedad civil organizada puedan tener una mayor incidencia a la hora de la preparación del Presupuesto General del Estado.
Las discusiones que se dan en la Asamblea Nacional están muy lejos de recoger el sentir y el pensar de los ciudadanos. Bien ha hecho el actual gobierno en comprometerse y abrir el compás para que el uso de los dineros públicos deba pasar por el tamiz de la consulta ciudadana, lo que sin duda generará mayor eficiencia y transparencia a la hora que se preparen y asignen los fondos públicos. Este cambio de gestión presupuestaria nos ayudará como país a ponernos al día con los estándares internacionales y también a mejorar la rendición de cuentas, requisitos necesarios para que Panamá pueda salir de la denominadas listas negras y grises lo que a su vez lo haría más atractivo a la inversión extranjera tan necesaria en esta etapa de post pandemia.
El autor es comunicador social

