Esta pandemia Covid 19 ha cambiado para siempre el mundo. Pero urge una reapertura económica en los países para evitar que muchas empresas y empleos desaparezcan, para poder cortar subsidios onerosos y desiguales, en fin, para poner a circular el dinero.
Nada volverá a ser igual y hay que pensar, ingeniárselas, compartir ideas para procurar hacer las actividades cotidianas con la menor probabilidad de contagio. Las compras por internet recibirán un fuerte impulso y muchos locales comerciales buscarán hacer la transformación para tener una menor exposición en todos los rubros. En restaurantes, las entregas a domicilio de comida verán un gran incremento, por lo que habrá que hacer adaptaciones para servir hasta cenas gourmet a domicilio, el mayor espaciamiento de mesas en los locales, el uso de manteles desechables con cada cliente. Ir de compras a los almacenes o un mall tendrá complicaciones; ya no se podrá probar la ropa, a menos que se maneje un protocolo e instalaciones apropiadas para una sanitización costosa; el momento de pago, los displays de la ropa, deben modificarse de manera que no todos puedan acercarse y tocar toda la ropa. En los supermercados hay una infinita posibilidad de riesgos de contagio: los carritos, los vegetales expuestos, los alimentos secos, paquetes, embutidos, carnes, las cajas, etc.
En los bancos, los slips de diversas transacciones deben ser de entrega personalizada, la plumas, las fila en la caja, sobre todo las filas tipo S, los cajeros deben contar con una división de vidrio entre el cliente y ellos.
En las estaciones de gasolina, se debe volver a tener despachadores en todas las islas para que los clientes no puedan estar tocando y contaminando las mangueras de combustible.
Las librerías tendrán que hacer adaptaciones para minimizar un contacto selectivo.
La manera de dispensar los periódicos de una manera abierta implica un gran riesgo; habrá que modificarse para tener un vendedor o máquinas dispensadoras.
Las oficinas tendrán que minimizar el contacto directo con el público; tal vez hacer salas para atender visitas con separadores, para atención personalizada.
En el mismo hogar hay que inventar una serie de artefactos, como el colector de ropa usada en salida al exterior, mueble para colocar zapatos expuestos en exteriores, protocolo de limpieza personal cada vez que se salga de la casa, protocolo para admitir visitas o hacer visitas.
Hay que reinventar las reuniones personales. Los saludos efusivos y besos están descartados, lo que hará más frías las relaciones. El enamoramiento y encuentros de parejas estarán sujetos a nuevas condiciones a reinventar.
El autor es ingeniero civil