Puntualidad

El tiempo de los demás

En el mundo actual nos falta tiempo para cubrir obligaciones pendientes, citas, tareas, a nuestros clientes, familias y para nosotros mismos. Hacemos una lista mental o escrita de los trabajos a desarrollar y que deseamos cumplir con todos. Pensemos, respetemos el tiempo de las demás personas.

He observado en los últimos años y actuales que no se respeta el tiempo de los demás. Hace semanas fue la presentación del primer año de trabajo del primer mandatario de la nación, e iniciaba con la renovación de la nueva directiva de la Asamblea Nacional para un nuevo período legislativo, y empezó cuarenta y cinco minutos tarde. Si esto está programado, los participantes necesitan llegar antes del acto, son muy pocos los que cumplen, no hubo excusa por tráfico, las calles están vacías y la circulación es rápida. Todo lo que continúa altera el programa establecido.

¡La interrogante! ¿Cómo ser puntual? Verificar en tu agenda los compromisos que vas a desarrollar en los días previos y mentalizarte para cumplir con aquellos que necesitas realizar, además al cumplir con el tiempo se genera la confianza , el interés y tu imagen ante las personas de tu entorno laboral o social. En las últimas toma de posesión de los Presidentes de la República, ha sucedido el atraso de horas y han abusado del tiempo de las personas que participan.

Vemos eventos como inauguraciones de congresos en que los conferencistas están puntuales, y faltan muchas veces las autoridades gubernamentales o empresariales que no llegan a tiempo. Esto es falta de respeto con el tiempo de los participantes que han sido puntuales. Se ha creado un estilo de vida de eventos como bodas, la novia llega tarde y el párroco impaciente. No se da inicio a funerales, porque faltan familiares; en presentaciones de libros, porque los presentadores tardan, en las citas médicas, demoran los galenos en llegar, y cuando lo hacen se ponen a conversar teniendo una fila larga de pacientes por atender; en las ferias diversas, siempre quedamos esperando a las autoridades; en las tomas de posesiones de gremios igualmente sucede; dar informes al público sobre cualquier situación genera demora de horas y días en dar las explicaciones correspondientes, muchas veces ni las dan.

Me considero una persona puntual en asistir a las horas de los eventos, con anticipación. Llegas sin estrés, consigues estacionamiento, cualquier eventualidad que se te presente tienes el tiempo necesario para resolverla, logras escoger el mejor puesto, logras saludar a tiempo a los demás participantes, y llegas radiante y no sofocada.

Respetemos el tiempo de los demás en cualquier situación, el tiempo es oro. Rescatemos nuestra imagen que proyectamos hacia los demás siendo puntuales.

La autora es relacionista pública y administradora

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