Autores varios. Usted puede ser procedente de África o de América Latina, pero es posible que sus deseos básicos de tener un mejor empleo y una vida familiar feliz sea parecido al que tiene un habitante del Asia.
A partir de esta afirmación, Stephen Lundin y Bob Nelson desarrollan el contenido de su ensayo “Ubuntu” (Editorial Norma), en la que aplican al universo empresarial los conocimientos que aprendieron de una ancestral filosofía africana llamada Ubuntu.
Este saber antiguo plantea una certeza que hemos olvidado en esta sociedad egoísta y frívola: los seres humanos formamos parte de una misma y gran familia.
O sea, todos somos hermanos y nadie es mejor que el otro, y si alguien sufre, aunque no lo conozcamos y por más que nos separen miles de kilómetros, significa que alguien de mi especie está triste y debería buscar la forma de ayudarlo.
Lundin y Nelson saben que en muchos negocios eso del clan es una falacia o una verdad que pocos aplican y todos dicen profesar, pero plantean que una empresa que quiera triunfar debe impulsar la unidad entre sus empleados y que todos se sientan que son parte de un mismo núcleo, lo que permitirá un desempeño completo.
