CINE

Hay por lo menos dos formas de aprender

Hay por lo menos dos formas de aprender
ACTORES. Carey Mulligan interpreta a Jenny y Peter Sarsgaard encarna a Brit. AP


Hay una formación que recibes después de llegar a los 15 asaltos en el tinglado de la vida y la otra la adquieres en el campo de batalla de todos esos años que vas al colegio.

De la primera tu título es haber cometido errores y aciertos que te han permitido estar vivo, sin muchas cicatrices en cuerpo y alma y a lo mejor haber conseguido algunos de tus sueños más recurrentes o solo respirar con dificultad, con varias heridas por curar y añorar lo que no se alcanzó.

En la otra, la que se da en un salón de clases, con alumnos necios y profesores prepotentes, te ofrece diplomas que aseguran que sabes algo, pero tú y yo conocemos que hay gente con licenciaturas, maestrías y postgrados que son miserables, groseros, pedantes y cualquier otra característica que los aleja de su supuesta condición de seres humanos.

La ingeniosa y delirante An Education (puede comprarse en dvd en establecimientos de Panamá) pone a su personaje central, Jenny (extraordinaria interpretación de Carey Mulligan), una hermosa y brillante chica de 16 años, en el dilema de aprender en la vida o en las aulas de su escuela.

Jenny debe escoger una de esas dos opciones y la decisión es complicada porque la vida es peligrosamente atrayente y la otra aburridamente necesaria en estos tiempos de apariencias.

Jenny pertenece a una clase media baja en la Inglaterra de comienzos de la década de 1960, cuando los Beatles, el sexo libre y las drogas estaban por florecer.

Quiere ir a Oxford y para ingresar a esa universidad hay que estudiar mucho.

Un día de lluvia conoce al carismático Brit (un brillante Peter Sarsgaard), quien la seduce y la introduce al mundo de los adultos, con fiestas, exposiciones de arte y demás actividades que deslumbran a Jenny.

Los padres de la muchacha saben que Brit le dobla la edad y que pertenece a otra clase social, pero quieren a toda costa escalar la pirámide económica y prácticamente le entregan a Jenny.

An Education es sobre ese paso que puede ser suicida entre la juventud irresponsable y fresca, y la madurez, que muchas veces es castradora de ilusiones y te obliga a minimizar los riesgos porque tienes que pagar hipotecas y asegurarte la educación de los chicos.

Cuánta basura fílmica llega a Panamá y uno debe conformarse con ver An Education en la televisión de su casa, cuando merece gozarse en una pantalla grande y después salir del cine a caminar y a reflexionar.