Estudios médicos

Hidroxicloroquina contra el Covid-19: NO

La ciencia evoluciona con la investigación y la aparición de una nueva enfermedad conlleva iniciar de cero, Covid-19 es un ejemplo. Hemos vivido paso a paso como ha evolucionado la investigación con Covid-19, un día parece adelantamos y otro día retrocedemos, pero eso es normal. Gran parte de la población no lo entiende y quieren ya existan todas las respuestas a todas las preguntas de una nueva enfermedad.

La medicina basada en evidencia muestra los niveles según el tipo de estudio, es decir cuando se publica un estudio sabemos por su metodología que nivel de evidencia tiene. El estudio con el mejor nivel de evidencia es una revisión sistemática, para explicarlo mejor voy a llamarles estudios tipo A, le siguen en importancia los estudios controlados aleatorios, les llamaré B y más abajo siguen los estudios observacionales con o sin control, cohorte, casos y controles, les llamaré tipo C.

Con la aparición de una nueva enfermedad los primeros estudios en salir por su facilidad poca complejidad, no rigurosidad son tipo C. Si sólo existiesen investigaciones tipo C ese sería el mejor nivel de evidencia y es lo que se usaría para el control de la enfermedad, pero lo correcto es el avance de la ciencia y por eso es necesario hacer estudios tipo B (complejos, rigurosos) para confirmar o descartar los resultados de estudios tipo C y cuando existan varios estudios B se hacen los estudios tipo A. En ocasiones los resultados de estudios B coinciden con los tipo C y obvio con los estudios A.

Durante esta pandemia varios estudios tipo C muestran que la hidroxicloroquina (HCQ) es útil en el manejo de la Covid-19 y esto llevó a que se usará en muchas partes del mundo y obvio se iniciaron estudios tipo B para corroborar los estudios tipo C. Empezaron a publicarse estudios tipo B (van 21) y ninguno corroboró los resultados de los estudios tipo C. Esto ha sido motivo de controversia (por falta de conocimientos de lectura crítica de artículos médicos) por algunos profesionales de la salud, principalmente en países de tercer mundo o donde los políticos, los chamanes, la pseudociencia y comunicadores han querido pasar por encima de la ciencia, inaceptable.

Muchos que no entienden la metodología y los niveles de evidencia clasifican como iguales todos los estudios e incluso los comparan o suman y restan resultados, eso es incorrecto. Por lo tanto, con los estudios tipo B podemos decir que la HCQ no es útil en pacientes con Covid-19. Para lograr un resultado más exacto o ajustado se buscan y analizan todos los estudios tipo B y eso lleva a tener estudios tipo A, esos estudios muestran con mayor certeza la no utilidad de HCQ en pacientes con Covid-19 y son esos los estudios que han usado organizaciones como la FDA, CDC, guías SANFORD, guías NICE, OMS, PAHO para no recomendar el uso de HCQ en pacientes con la Covid-19. No existen estudios controlados aleatorios ni revisiones sistemáticas que prueben beneficios de la HCQ en la Covid-19 y por eso no debe usarse.

Los estudios tipo B y A usando la HCQ como profiláctico o para evitar la infección de Covid-19 muestran que no la previene.

Los estudios tipo B y A usando la HCQ en pacientes iniciando la enfermedad o con enfermedad leve no muestran utilidad en evitar que empeoren o se hospitalicen.

Los estudios tipo B y A usando la HCQ en pacientes moderados o severos no muestran mejoría o disminución de la mortalidad.

Las revisiones sistemáticas no muestran utilidad de la HCQ y de hecho muestran más mortalidad con un nivel de certeza moderado, sin encontrar diferencia estadística significativa, es decir hay una importancia clínica con un probable 3% más riesgo de muerte usando HCQ con respecto al que no la usa.

Autoridades y población en general NO usen la hidrocloroquina en pacientes con Covid-19.

El autor es médico e investigador clínico

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