En una escuela pública de la capital, una maestra enseñaba su clase sobre el imán con metodologías constructivistas y preguntas tales cómo: ¿qué es?, ¿qué hace? y ¿para qué sirve? Al día siguiente, en un examen escrito incluyó la siguiente pregunta con una adivinanza: "mi nombre tiene cuatro letras, entre ellas la m. Recojo cosas: ¿Quién soy?
Cuando todo el grupo entregó la respuesta , la notable "facilitadora" se quedó espantada al notar que casi más de la mitad del grupo contestó la pregunta con la palabra: MAMÁ.
Sí, claro, la pregunta fue muy subjetiva, ya que las mamás recogen cosas. Pero comprendemos que son mucho más que imanes que reúnen ropas, se encargan de la comida y levantan los juguetes del suelo por toda la casa. Por muy dispuestas que estén, muchas mamás tienen un llamamiento más elevado que ese. En el hogar, padre, madre, tutores y demás miembros que aman a su familia, deben proporcionar una atmósfera de aceptación, seguridad y comprensión entre sí y atraernos como imanes porque somos como ese mineral opaco, bien duro como el vidrio, cinco veces más pesado que el agua, que tiene la propiedad de atraer al hierro, el acero y, en grado menor, algunos otros cuerpos como los alfileres y las agujas imantadas. No debemos aislarnos, ya que la respuesta bien pudo ser papá, que también tiene cuatro letras, y que, muchas veces, también recoge cosas, pero no tiene la letra M.
Mamá no es imán porque tiene cuatro letras, sino porque es la primera que debe recoger nuestras preocupaciones. Es la que está presente cuando su prole nace y la solicita para que le escuche sus llantos y con este distinguir y discriminar sus necesidades.
Mamá es el imán que da una palabra de consuelo, un abrazo cálido o un toque lleno de amor sobre una frente caliente por la fiebre. Es la mamá un imán cuyo rol va más allá de recoger cosas, de recoger consejos, de recoger esperanzas. Es el ser que debe ayudar a resolver los problemas domésticos y "negociar" los escolares. Mamá tiene una m como la palabra imán, papá, no. Pero, papá nació de mamá .. . Papá debe colaborar. Por eso, debe dejarse atraer por ese imán, como lo hace el hierro o el acero.
Las madres merecen que se las honre, no únicamente en un día especial, sino todos los días. Y ese reconocimiento debería ser más que palabras, debe mostrarse por medio del respeto, así como en obras llenas de amor y delicadeza, porque no solo educan, sino que también son imanes que atraen a los demás miembros de la familia.
En la anécdota de esta escuela, mamá fue la respuesta, porque es imán que recoge en su seno al hogar como la principal "aula de clases".
