La Zona Libre de Colón no sólo pasa por un mal momento a causa de la crisis económica del país que constituía su principal mercado, sino que ahora debe enfrentar decisiones gubernamentales -tanto de Panama como de algunos de sus vecinos- que debilitan su capacidad para enfrentar los retos necesarios para recuperarse.
Pero si las medidas del gobierno no han sido consecuentes con esta situación, mucho menos lo han sido las del municipio de Colón, que debe conocer muy bien lo que sucede en ese emporio comercial y las consecuencias que ello puede tener sobre los colonenses, que ahora revive trasnochados proyectos para cobrarle impuestos.
Como van las cosas la Zona Libre terminara siendo territorio fiscal y sus empresas perderán no sólo sus ventajas sino su razón de ser.
El Consejo Municipal ha pasado por alto que elrégimen fiscal de la Zona Libre está contenido en una Ley y mal pueden los concejales tomar decisiones que están por encima de sus funciones, por lo que es imperativo que deroguen de inmediato normativas municipales que transgreden una legislación nacional.
Y si no lo hacen con prontitud, ojalá alguien les haga entrar razón.