Exigimos mucho en cuanto a nuestros derechos ciudadanos, pero en extremo somos laxos frente a las responsabilidades.
La democracia demanda de todos la voluntad de fortalecerla cuando se nos convoca a ello. De esto habla el Tribunal Electoral al expresar preocupación por el escaso interés que muestran los panameños en sumarse a tareas que, como la de jurados de mesa, son estratégicas para garantizar el éxito de los próximos comicios generales.
Tal desinterés, efecto obvio del desencanto por todo lo que tenga que ver con politiquería, no es excusa para no aportar lo que esté a nuestro alcance con el fin de elevar la calidad de la política entre nosotros y, con esto, contribuir al rescate y fortalecimiento de la institucionalidad democrática, tan de capa caída en los últimos tiempos.
Además de votar, el hecho de participar en el desarrollo del proceso electoral mismo empodera aún más la voz de los ciudadanos. De eso se trata.