Ahora queda claro por qué el Ejecutivo promovió una ley que hizo obligatorio el uso de etanol en la gasolina que se vende en todo el país.
La Central Azucarero La Victoria, S.A. –fundada por el actual gobernante, Ricardo Martinelli, y presidida hoy por uno de sus hermanos– comenzó los trámites a fin de construir una planta para producir etanol.
Mientras en otros países se puede elegir comprar o no gasolina con etanol, en Panamá se hizo obligatorio, pese a las protestas que esta imposición generó.
Nada dijo el Presidente de los planes familiares para entrar en un negocio que su gobierno hizo obligatorio, garantizándose así un mercado y ganancias que no serán pocas, considerando que a 2016 la gasolina tendrá que tener 10% de etanol. ¡Hecha la ley, hecha la trampa!