La carta divulgada por Cambio Democrático (CD), dirigida al Tribunal Electoral (TE), es lo más parecido a una autoinvitación a convertirse en el inspector jefe en materia de seguridad informática de esta institución.
¿Qué ha cambiado de 2009 a esta parte para que CD cuestione y ataque al TE? Lo único que se desprende de esta ofensiva es que busca desacreditar.
Han intentado remover a todos los magistrados del TE; después a su presidente; nombraron en la entidad a un afecto a la reelección presidencial inmediata, y un amigo en la Corte Suprema intentó asumir el papel del TE. Han hecho de todo.
Pero recordemos que no ha habido elección desde 1990 que haya perdido la oposición y en todas el TE ha hecho el conteo de los votos con transparencia, y reconocido la victoria sin problema.
Lo único distinto ahora es que CD está en el poder y Ricardo Martinelli busca perpetuarse en él, así sea a costa del prestigio de la única institución que –además del Canal– goza de la confianza ciudadana.
Pero, Presidente, todos conocemos sus insanas intenciones y lo que busca. Sus intentos han sido y siguen siendo inútiles.