¡Pobre institución de gobierno, responsable de suministrar agua a nuestro país! Lamentamos sus debilidades, por causas ajenas a esta institución. Contrariando a la opinión de sus mejores dirigentes, el IDAAN padece serias fallas. Se encarece su manejo por el costo, cada vez mayor, de la procuración de los insumos para potabilizar el agua que por ley debe proveer. El mayor descalabro económico existente sucede en la búsqueda de fuentes naturales de agua, debido a su deterioro ecológico y la distancia para la obtención y distribución del vital recurso. Las concesiones mineras otorgadas por el Ministerio de Comercio atentan directamente contra la institución que encargada de proveer agua sana y segura.
Por ley, éstas pagan impuestos municipales y estatales ínfimos; quedando además exentas del impuesto de introducción de maquinarias y repuestos, se otorgan con la venia del Presidente de la República, y el Ministerio de Ambiente solo puede emitir su opinión, permitiendo el inmenso daño que ocasionan las extracciones mineras a las fuentes de agua. Hay una supuesta intervención tipo consejo que carece de fuerza política, por lo tanto, carece de efectividad. El Río Pacora, única cuenca hidrográfica del Distrito Capital, es ejemplo de esta cruel realidad. Según estudios realizados por el IDAAN en el año 91, este río es la única fuente de agua superficial segura de todo Panamá Este. Actualmente, el IDAAN tiene que trasladar agua desde Chilibre a todo Panamá Este, incluyendo al Corregimiento y pueblo de Pacora, vecino colindante del río del mismo nombre, que sufre agua racionada, de color no claro, cuya potabilidad el IDAAN por ley garantiza.
Con $4 millones de inversión, en el año 91 el IDAAN podía obtener agua para Tocumen del Río Pacora, según estudios autenticados que tengo; sin embargo, tuvo que invertir $18.8 millones para proporcionar agua, no solo a Tocumen, sino hasta la 24 de Diciembre, en línea directa del Río Pacora, ¿Por qué? Aunque el IDAAN tenía sus estudios de inversión, seguía la destrucción inmisericorde del río, y de su arena, piedra, cascajo y ripio, que a la vez son filtros naturales del agua. Y pasan barcos por el Canal de Panamá o tomamos agua?
Sin importar la oposición de directores del IDAAN, debido al daño ocasionado por las concesiones, las palas mecánicas continuaron arruinando el río, obedeciendo mandatos presidenciales. Tenemos la Cuenca Media y Baja del río, colindante con Pacora y Las Garzas, desprovista del Sagrado Bosque de Galerías, protector de sus orillas. En consecuencia, el río se ancha, secándose cada vez más. Sin árboles en las orillas, el río se calienta, perjudicando a sus algas, peces y moluscos. Queda desprovisto de protección en inundaciones, ya que los árboles absorben rápidamente el agua, y amalgaman las orillas. Por eso, hoy solo queda paja, vegetación liviana, que altera la ecología fluvial. Los árboles purifican el aire y atraen las lluvias. Son componentes naturales de las orillas de ríos y quebradas.
Solicité al Ministro de Ambiente, Milciades Concepción, en presencia de mi abogada ecológica, reforestar el Río Pacora. Este respondió “no hay plata”. Entonces le dije: “Que pague Shahani, principal destructor del Río Pacora”. El dignatario contestó meneando la cabeza negativamente tres veces.
Si las autoridades de los distintos gobiernos de turno consideran que los intereses creados en asuntos mineros son mucho más importantes que la calidad de vida de los panameños, ¿qué clase de futuro terrorífico nos aguarda?
La autora es vocera de la defensa del río Pacora desde 1991

