Exclusivo
Democracia

Imagínatelo…y dedícate a lograrlo

El mundo que nos rodea está lleno de cosas feas, inequidades inaceptables, corruptos políticos y privados.

Nadie te va a discutir que todas esas injusticias existen, pero si, en vez de simplemente repetir todos esos negativos y tirar la toalla, metes primera y en positivo, y te imaginas el país que quieres para tí, tus hijos, nietos y bisnietos… y además para todos tus hermanos en la nacionalidad… imagínatelo y escríbelo... y júrate a tí mismo que te vas a dedicar a tu manera con pasión a ayudar a lograrlo. Vas a descubrir que tienes un visión social, vas a sentir claridad de pensamiento… y vas a descubrir tu ciudadanía, alumbrando el camino en la construcción del mañana.

La tarea es sencilla. Imagínate el país que quieres y dedícate a construírlo. Verás cómo te conviertes en la persona que inventa el mañana, tal como lo describió H.G. Wells. Hay quienes piensan que esta es tarea de planificadores; no e es tarea de soñadores, gente que imagina lo que quiere que sea y se dedica a construír lo que imaginó. Convérsalo íntimamente con la familia, con amigos, y vas a ver cómo la propia seriedad de la conversación va creando más y más ciudadanos, más y más personas que van entendiendo que, como ciudadanos, somos los verdaderos dueños del poder… y que, como tales, también somos los verdaderos responsables de lo bien o mal que está nuestro Estado. Hoy, más que nunca, están totalmente democatizados los medios para comunicar nuestras ideas por prensa, radio, TV y redes sociales. No hay excusa alguna para la inacción del cerebro y del cuerpo.

La queja, que parece ser un deporte nacional, no es sino parasitaria. La conversación quejosa y negativa no produce nada, ningún cambio. La denuncia es otra cosa, que si es cierta y con base a hechos, produce cambios casi que inmediatos. ¡Hay que atreverse!

Todos debemos convertirnos en críticos sociales, pero con hechos ciertos que orienten y logren sus propósitos.

El peor sector del infierno está reservado para aquellos que, en tiempos de crisis moral, mantienen su “neutralidad”. La neutralidad es una aberración ciudadana, así como la abstención, para un juez, es una aberración jurídica.

No hay nada peor que un ciudadano que entrega su poder por pesismismo. Estos ciudadanos amenazan con convertir la democracia en el triunfo de la incompetencia, escribió alguna vez Ortega y Gasset.

El ciudadano no puede, no puede entregar su poder por pesimista, por pereza, por falta de acción. Hay que imaginar y luego proponerse a lograr con acción optimista y lucha consistente construír nación.

La vida del ciudadano a tiempo completo es como montar bicicleta: Uno se cae, la democracia se cae, sólo si dejamos de pedalear.

¡Arriba, ciudadanos… a imaginarnos y a construír lo que imaginamos!

El autor es fundador del diario La Prensa


Última Hora

  • 10:40 "Es una señal de alarma": la advertencia de la empresa hackeada por los modelos rebeldes de OpenAI Leer más
  • 05:02 El arte de la jáquima digital  Leer más
  • 05:00 Luis Suárez amarga el estreno de Lewandowski en la MLS ante un Inter Miami sin Messi Leer más
  • 05:00 Ballenas y delfines, los gigantes del océano que aún luchan por sobrevivir Leer más
  • 05:00 Siete panameños, contratados por Rusia y Ucrania como mercenarios en la guerra Leer más
  • 05:00 La ley del 7% del PIB y el dilema de la ejecución presupuestaria del Meduca  Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: la confesión de una dictadura Leer más
  • 05:00 Miviot busca que Programa Saneamiento asuma la administración de las plantas de tratamiento  Leer más
  • 05:00 ‘La Visita de la Tía Nena’: la reinvención de ‘Solsticio de Invierno’ llega al teatro Leer más
  • 05:00 Ministerio Público investiga presunto engaño en reclutamiento para combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania Leer más