Un caos social amenaza con fuerza desestabilizar la vida del pueblo Ngäbe Buglé, aunado a los graves indicadores de desarrollo humano que la colocan con los más bajos niveles de resultado en cuanto al bienestar humano. En esta comarca se encuentran los 19 corregimientos más pobres del país, según informe realizado por el Mides y el Gabinete Social en junio de 2020, además de estar sumidos en profunda pobreza multidimensional.
Los deteriorados niveles de desarrollo que muestra la comarca han llegado al clímax de la situación interna. Los problemas y conflictos que presenta vienen de arrastre; no han constituido una prioridad por resolver para quienes han fungido como autoridades tradicionales, pero los que quedan con períodos vencidos, aspiran mantenerse contra viento y marea, tal como lo practican los Estados cuando traspasan los límites de la gobernabilidad.
Las comarcas indígenas del país se rigen por leyes especiales y autonomía interna, con ejercicio de autogobiernos, de acuerdo a su propia gestión de desarrollo y la visión comunitaria que tengan de la misma para el bienestar colectivo. Con respecto a su autonomía local reconocida mediante leyes y cartas orgánicas que las reglamentan, estas normativas no pueden contrariar la Constitución, las leyes nacionales, ni los derechos humanos internacionalmente reconocidos.
El derecho a ser autónomo es reconocido a los pueblos indígenas, instancia mediante la cual deciden demandas de interés comunitario, eligiendo autoridades tradicionales que canalizan ante gobiernos e instituciones públicas las gestiones necesarias para la comarca. Actualmente, este proceso de representación no cuenta con agendas de trabajo planificadas, rendición de cuentas, ausencia de monitoreo y falta de evaluación de resultados logrados, entre otros aspectos.
Las condiciones socioeconómicas y políticas del pueblo reflejan el desinterés, incapacidad para la gestión pública y falta de liderazgos participativos e inclusivos hacia importantes sectores discriminados. En 2020, tuvimos 64% de desnutrición crónica, el más alto del país. El mayor porcentaje de trabajo infantil, según INEC - 2016 ,está en la comarca Ngäbe Buglé, con 27.2% de niños laborando. En 2019, se incrementaron las muertes de menores de cinco años en 247 casos.
Preocupa las condiciones de la población más desfavorecida, con autoridades locales ciegas, sordas y mudas; actitud contraria a líderes comprometidos, visionarios y sensibles ante las carencias de la comunidad. Durante la crisis pandémica, familias enteras fueron desalojadas de sus tierras, hubo linchamientos públicos, muertes maternas, niños que murieron de hambre. Sin embargo, no se escuchó la voz de alguna autoridad tradicional para la gestión humanitaria.
El pueblo Ngäbe Buglé intenta enrumbar su camino plagado de todas las formas de violencia, corrupción, nepotismo, desconfianza, manipulación e intimidación contra su población, al querer escoger voto a voto y renovar los líderes que regirán su destino. Esta decisión ha causado amenazas y descalificativos de la línea religiosa, los extremistas mensajeros, la partidocracia y aquellos aferrados en los cargos, para luego decidir sobre recursos mineros, disponer de donaciones externas u otros beneficios, como si fueran personales.
Otro proceso impulsado a corto plazo a través del Encuentro Interregional de Dirigentes, realizado en abril de 2021, es revisar artículos derogados de la carta orgánica, que permita elecciones democráticas de autoridades locales, solicitud formulada a través de un proyecto de decreto ejecutivo que debe avalar el presidente de la República, para facilitar legalmente el derecho autónomo de escoger y renovar todo el gobierno tradicional, porque se perdió la credibilidad en los actuales y no se puede permitir su continuidad.
Los olvidados de una favorable gestión colectiva, las mujeres Ngäbes víctimas de femicidios, violencia sexual y muertes violentas, los desesperanzados jóvenes adolescentes, así como la mayoría de la población, está cansada de cómo se disponen sus valiosos recursos de forma impune e inconsulta. Por ello, demandamos el ejercicio al autogobierno, donde voto a voto elegiremos autoridades con el perfil honesto que necesita la comarca Ngäbe Buglé.
La autora es exviceministra de Asuntos Indígenas

