El proyecto de reforma electoral que permitiría a los detenidos preventivamente en las cárceles panameñas ejercer el voto en el próximo torneo electoral ha despertado interés en la ciudadanía.
Aunque el proyecto fue aprobado en primer debate la semana pasada, en realidad no se trata de una iniciativa nueva.
Los primeros pasos los dio en diciembre del 2001 el obispo de la Diócesis de Colón, Carlos María Ariz, como consecuencia de la petición hecha por unos 800 reclusos.
Esta primera iniciativa provocó que la Comisión de Justicia y Paz de la Iglesia católica enviara -en enero del 2002- una carta al Tribunal Electoral (TE), en la que solicitaba su apoyo.
Según informaron a La Prensa Flora Sánchez y Marisela Osorio, de la Comisión de Justicia y Paz, la propuesta fue acogida por los magistrados del TE, y la supuesta modificación para permitir el voto de los detenidos -sin condena- formaría parte de las reformas electorales aprobadas en diciembre del año pasado.
Sin embargo, la propuesta de la Iglesia católica no fue acogida y las gestiones de los miembros de la Comisión de Justicia y Paz tuvo que continuar en solitario.
El proyecto que modifica el artículo 251 del Código Electoral fue acogido a principios de año por el presidente de la Asamblea Legislativa, Carlos Alvarado. Fue aprobado en primer debate la semana pasada.
Sin embargo, unos días antes, y en vista de la demora del proceso en la Asamblea, la Comisión de Justicia y Paz interpuso una Acción de Inconstitucionalidad contra la parte del artículo 251 del Código Electoral que prohíbe la instalación de mesas de votación en cárceles y centros de reclusión.
Para Ramón Arias, presidente de la Comisión de Justicia y Paz, la reforma propuesta "haría justicia a todos aquellos detenidos sin condena que son víctimas de la deficiencia del sistema judicial y que como consecuencia de ella no pueden ejercer un derecho consagrado en la Constitución".
A pesar de la aprobación del proyecto en primer debate, todavía la Asamblea no ha fijado fecha para el inicio del segundo debate.
