Se comprende la bioética como aquella rama etérea (o de la filosofía, o de la medicina, o autónoma, o....) que intenta comprender los actos del ser humano que repercuten sobre la vida misma. Bien es cierto que la bioética se desarrolla en asuntos que rondan en el ámbito de las investigaciones, no se reduce a esta; ejemplo, un Auschwitz. La Bioética es la liberación del humano que procura reconocerse un espacio existencial en este mundo (y otros). Mi gran interrogante es si la bioética es un intento más de reducir la filosofía primera a otras ‘filosofías de...’ Siempre la filosofía ha reflexionado sobre la existencia misma, por ende, no es ajena a los temas que aborda hoy la bioética.
La bioética es una filosofía sistemática que aborda todos los sistemas filosóficos (todos) y no los reduce a uno. Bioética es abordaje de la conducta humana ante otro ser vivo, por ende, no es antropología filosófica, ni antropología, ni filosofía de la biología. Bioética no excluye el arte, la ciencia, la religión, el hombre, los animales, las plantas, los microorganismos, la big data. Bioética es existencia-en-sí que se aloja en la vida y se traduce en actos humanos (ética).
Pero, ¿de qué puede liberarse el ser humano? Pues, de la imposición de objetivos externos (teleología heterónoma). La humanidad en su totalidad es gobernada por objetivos (fines) diversos. La liberación de toda expectativa externa se reconoce como autonomía moral.
Y ¿Qué tiene que ver esto con la Bioética? Por ser una ética de la vida, entonces (ojo) no es una ética reductible a los asuntos de la investigación y la tecnología, sino a la existencia misma de la vida. Sugerencia a las instituciones de salud panameñas: dejen ya de crear pseudo-comités para aprobar tesis de postgrados mediante un check-list que no tiene que ver absolutamente nada con la bioética, y centren su atención en una bioética social, mediante comités de bioéticas asistenciales.
El autor es médico y bioeticista
