Mucho he pensado si este artículo podría ser de interés. Ofrecer otra opinión más podría parecer hasta ofensiva; como la mala receta que un exdirector de la CSS pretendió dar, olvidándose que, por su mala gestión, la Ciudad de la Salud esta inconclusa. Así como la miopía administrativa de otros directores que le siguieron, que no entendieron como enfrentar la ejecución de los proyectos . Tampoco es el momento para señalar acciones que se debieron ejecutar y que no se realizaron oportunamente. Pero no puedo pasar por alto el caso particular de la Facultad de Medicina , cuyo tema se remonta a más de 8 años de estar en un largo proceso de toma de decisiones. ¡Hasta cuándo! Los profesionales de la salud se necesitan hoy; mañana es tarde.
Debemos recordar que el sistema de salud es un sistema frágil, porque la atención eficiente de la CSS dependerá en gran parte del sistema de cotización, que podría estar en serios problemas a corto plazo, más aún con la gran cantidad de desempleados y cierre de empresas que esta pandemia nos va a dejar. También es un sistema fragmentado, porque las instituciones de salud no operan bajo un sistema único de planificación.( Caso excepcional la urgencia de esta pandemia).
Si los proyectos de la CSS y del Minsa, en los últimos diez años, se hubieran ejecutados, podríamos haber enfrentado de una mejor forma la pandemia y paralelamente seguir prestando todos los servicios de salud de forma continua y eficientemente .
Estamos de acuerdo que la prioridad del país en este momento es estabilizar el sistema sanitario y posteriormente salir de la Covid de manera progresiva. Así lo están haciendo de forma eficiente las autoridades del sector; muestra de ello es el hospital temporal construido en tiempo récord por las autoridades del Minsa y del MOP. Pero no debemos pensar que con esta acción las otras atenciones y necesidades del sector de la salud se detendrán, y que van a desaparecer las cirugías, afecciones cardiacas, partos, hospitalizaciones, etc. Lo que habrá a corto plazo será una acumulación de situaciones y demandas médicas de todas clases y especialidades que deberán ser atendidas en un sistema desgastado y con una infraestructura de salud deficiente.
Frente a esta situación, ¿qué hacer? ¿Seguir dando recetas? ¿Ofreciendo el pastel completo? La verdad, no lo sé. Se me ocurre dar algunas ideas y enumerar algunas acciones prioritarias, para poner en relevancia acciones que deben ser validadas a corto plazo, en lo que se conoce como el proyecto del día después, que realmente es hoy.
Retomar el proyecto de la Ciudad de la Salud como un concepto integral, impulsando su terminación completa. Decisión fundamental que no puede esperar más retrasos. Reprogramar y redirigir la construcción del Hospital Oncológico, ubicándolo en su espacio físico original, cerca de la Ciudad de la Salud, del Gorgas y de las Facultades de Medicina y Enfermería. Dar prioridad a la construcción de las instalaciones del Instituto Conmemorativo Gorgas, así como la construcción de los edificios para depósitos de medicamentos, tanto de la CSS como del Minsa.
La construcción de la terminal de transporte es estratégica para atender la afluencia de miles de personas a este conglomerado de la salud, así como otros proyectos complementarios que convertirían al área de Chivo-Chivo, en un poderoso hub de la salud, funcionando como un todo integral y no de manera fragmentada.
Reactivar decididamente la construcción del nuevo Hospital del Niño, completo, sin recortes de áreas funcionales o modificaciones de su arquitectura para rebajar costos, que forzosamente a corto plazo deberán ser atendidas y construidas, seguramente con un costo mayor y con soluciones poco efectivas y difíciles de gestionar.
A nivel de la CSS, un gran esfuerzo institucional es necesario para la ejecución de los proyectos detenidos, retomando las acciones para perfeccionar la construcción y equipamiento del Hospital de David y, paralelamente, rehabilitar el viejo edificio para complementar el sistema de hospitalización, según la planificación original. Impulsar las acciones para concluir definitivamente las policlínicas de Aguadulce, Penonomé, Boquete y San Juan de Chilibre, entre otras, para brindar un mejor servicio a la población asegurada.
Establecer un sistema eficiente de planificación para la localización de las unidades de atención de la salud, en función de la dinámica poblacional para definir su nivel de complejidad ( primer nivel, son los centros de salud, de atención básica; el segundo nivel, hospitales o centros de especialidades por provincia o región; el tercer nivel serían los hospitales de referencia a nivel nacional o internacional). Esta acción hay que hacerla de manera integral Minsa-CSS, para hacer más eficientes y puntuales las inversiones en el sistema y no duplicar esfuerzos y recursos. Como país, como gobierno y como instituciones se debe lanzar un plan de acción integral para recuperar el tiempo perdido de las pasadas administraciones. Esta acción debe ser una meta institucional y de país.
El concepto lanzado por el doctor José Renán Esquivel, “Salud igual para todos”, que se convirtió en una visión en la década del 70, en la actualidad es una ilusión, que debemos convertir en misión.
El autor es arquitecto -urbanista