Método científico

La cura

Desde tiempos ancestrales, el ser humano ha anhelado la cura de todos sus males con una sustancia única, conocida en términos médicos como “la panacea”. El pensamiento mágico-primitivo de que un medicamento puede sanar todas las dolencias, persiste en pleno siglo XXI.

Sin duda, una de las frases más repetidas durante la pandemia ha sido: “…encontraron la cura…”, y es aquí donde quiero hacer énfasis.

La medicina basada en la evidencia científica rige todo avance dentro del ámbito de la salud. Todos los medicamentos que consumimos actualmente, no aparecen mágicamente. Cada uno debe someterse a un proceso riguroso, metódico y extenso, antes de poder ser administrado.

El problema es: ¿a quién creerle?. Nos vemos sumergidos en un mundo tecnológico donde prevalece la creencia en las anécdotas y redes sociales, por encima del experto que se ha dedicado toda su vida a estudiar la infectología.

Un signo clave de la ciencia es la disposición a admitir el fracaso e intentar una aproximación diferente. Durante estos tres meses hemos visto como han entrado y salido medicamentos que prometen ser la tan anhelada cura de la pandemia. Esto ha sembrado la incertidumbre, preocupación y falta de credibilidad en la evidencia científica. Sin embargo, el mundo debe de comprender que esto es el día a día de la ciencia.

El método científico se resume en: ver un problema (observación), plantear posibles soluciones (hipótesis), probar las propuestas (experimentación) y llegar a una conclusión. Este método nos ha llevado a donde estamos hoy. Toda la tecnología y avances en la ciencia pasaron por este sistemático pero vital proceso. Errores hubo, y habrán siempre.

Estamos en una situación sin precedentes, donde el método científico se encuentra “al desnudo” frente a una pandemia. La propagación masiva de información al instante por medio de las redes sociales, pone en tela de duda cada error. Sin embargo, a pesar de toda la crítica negativa, la falta de veracidad, las teorías conspirativas y los “Fake News”, la curá llegará; no sin antes pasar por este tedioso pero valioso proceso científico.

Toca tener paciencia, ser tolerantes y respetar el trabajo de los expertos. “En nuestras manos” esta la mejor medida preventiva para frenar la propagación masiva de este virus.

El autor es médico

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