El proyecto de ley mediante el cual se adopta la legislación de Dominio de Bienes Ilícitos reposa en uno de los órganos del Estado desde el mes de abril del año en curso tras su presentación al pleno por parte del ministro de Seguridad Pública, Juan Pino.
Esta iniciativa de interés nacional busca establecer un marco jurídico que permita al Estado recuperar bienes adquiridos de forma ilícita, fortaleciendo los mecanismos de administración de justicia. Además, para prevenir el blanqueo de capitales, la evasión fiscal, el crimen organizado y el delito. Mandara un mensaje a la GAFI que el Estado Panameño no se quedara de brazo cruzado frente al lavado de activos.
La propuesta de extinción de dominio pretende convertirse en un mecanismo efectivo que lleve a la desarticulación de los grupos delictivos, teniendo como premisa que los bienes adquiridos mediante el dinero producto de actividades ilícitas no gozan de protección legal.
¿Por qué no se le da el impulso en la Asamblea Nacional a sabiendas de la importancia que reviste esta norma jurídica que ya es aplicada con éxito en otros países de la región? No quiero entrar en juicios políticos porque el interés de este artículo es despertar la conciencia del valor de esta herramienta jurídica que al final se aplica a favor del Estado y que representara su uso para beneficio de las víctimas o reparación del daño derivado del delito.
Todos los bienes muebles, inmuebles y dinero en efectivo producto de las actividades del crimen organizado en sus diversas variables, redundara a favor de la comunidad. Todos esos millones pudiesen invertirse por ejemplo en la construcción de un Hospital Oncológico en el interior del país de tal forma que el ciudadano que requiere tratamiento contra el cáncer, no tenga que viajar a Panamá.
Ese dinero también pudiese resolver parte de la secuela que ha dejado la pandemia en el área económica al reactivar a la pequeña y mediana empresa que es la que genera mayor empleo.
La Caja de Seguro Social podría recibir un oxígeno para el programa de pensión, vejez y muerte siendo una boconada de aire fresco para los problemas que observamos. Para que funcione de manera efectiva se hace necesario la reglamentación de este proyecto en la que la participación ciudadana es fundamental para mitigar la desconfianza que surge cuando se trata de recursos económicos que recibe el Estado.
Demos el paso de dar luz a un proyecto que le privara al crimen el uso de bienes obtenidos ilícitamente y redireccionarlo a un uso legal que beneficie a la Nación panameña.
El autor es licenciado en Relaciones Internacionales

