La epidemia de Covid-19 en Panamá ha dejado al descubierto muchas debilidades en el sistema de salud y en las autoridades del estado, algunas ya eran conocidas y otros no. He sido crítico con las autoridades de salud por alejarse del concepto de medicina basada en evidencias al refrendar manejos no avalados por adecuadas investigaciones, por ponerle más animo político que de ciencia, por usar más el que dirán y manejo de masas que hacer lo correcto. Por el otro lado he resaltado decisiones que me han parecido correctas y que se han ajustado a las mejores evidencias científicas, buscando un verdadero beneficio para la salud colectiva.
Panamá merece el reconocimiento por el correcto actuar, como país, en tres pilares fundamentales de la salud: Diagnóstico, atención y prevención con vacunas.
Primero. Panamá es uno de los países de América Latina que más ha invertido en hacerle pruebas a su población para así poder determinar los casos positivos y los muertos por Covid-19. De hecho, de los países con más de 20 000 casos reportados, sólo Chile muestra más pruebas por millón de habitantes que Panamá. Si analizamos todo el continente americano a Panamá lo supera USA, Canadá y Chile. Eso significa que hay mayor posibilidad de estar más cerca de la verdad en cuanto a casos y muertes. Para lograr esto se requiere gran inversión económica y tener un buen equipo de trabajo dispuesto a trabajar las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Es para celebrar, pero en particular debemos sentirnos orgullosos de tener una institución como el Instituto conmemorativo Gorgas, pues su liderazgo ante otras instituciones públicas y privadas, sus equipos, su exclusivo equipo humano y su mística de trabajo nos han ayudado a mostrar al mundo una gran fortaleza. Logro: Al hacer más pruebas hay más certeza de diagnósticos de los casos y las muertes por Covid-19.
Segundo. Lamentablemente, Panamá es el segundo país del continente americano con más casos reportados por habitantes (13), una posible explicación es justo lo señalado en el párrafo anterior. A pesar de ese hallazgo, su sistema de salud y hospitales no han colapsado, a diferencia de reportes en Ecuador, Perú y Brasil donde se reportan menos casos por habitantes. Hay que reconocer el gran trabajo administrativo, de logística y de inversión hecho por el ministerio de salud y la caja de seguro social para mantener los hospitales equipados con recurso humano, camas, oxígeno, unidades respiratorias, unidades críticas, ventiladores y los equipos de protección necesario para todos los profesionales de la salud. Logro: Se evitó el colapso del sistema de salud y ver gente moribunda o muertos en las afueras de las instituciones de salud.
Tercero. Panamá se ha convertido rápidamente uno de los países de América Latina que vacuna más personas por cada cien habitantes. Ir vacunando al ritmo que se ha logrado es excelente, pero lo mejor es estar vacunando ya que hay países del área que no han iniciado la vacunación. Además, se ha logrado obtener una de las vacunas más costosas, una vacuna aprobada por la FDA y la EMA que son los dos grandes reguladores de medicamentos en el mundo. Se necesita de la inversión económica, se requiere un equipo asesor en vacunas y de un equipo de negociación entre el estado y las empresas productoras de vacunas. Todo este esfuerzo merece el reconocimiento de la población. Logro: Tener cada día más población inmunizada contra SARS-CoV-2.
La pandemia de Covid-19 nos muestra que no somos el mejor país de América Latina en manejar una crisis sanitaria, también nos muestra que no somos el peor. Podríamos decir que hemos hecho cosas muy buenas y las podemos dar como ejemplo a seguir. Posiblemente el mejor logro para la próxima crisis sanitaria sería aprender de los errores que se ha cometido como nación y mostrar más de tres pilares exitosos.
El autor es médico e investigador clínico
