Exclusivo
Ambiente

Los manglares: el ayer, el hoy y los desafíos de Panamá

Considerado uno de los ecosistemas mas importantes de las zonas tropicales y subtropicales, cubriendo una superficie de 15 millones 429 mil hectáreas, los manglares ejercen una serie de funciones básicas para el equilibrio de la vida, sirviendo de filtro entre los ecosistemas terrestres y marítimos. Uno de los principales servicios que le brinda este variado ecosistema al planeta y a todos los seres vivos que lo habitan, es el almacenaje del dióxido de carbono, el principal gas responsable del calentamiento global y cambio del clima que tanto afecta hoy en día a millones de personas.

La importancia y estudio del manglar no es reciente, aunque es una disciplina cuya fuerza inicia a partir de la década de 1990; los primeros textos sobre manglares datan del año 325 A.C., como producto de las primeras expediciones liderizadas por Alejandro Magno a través del Golfo Arábico, hoy Mar Rojo; el mar de Eritrea, hoy Mar Arábigo, y el Golfo Pérsico. Este ecosistema ha estado ligado a pequeñas y grandes civilizaciones en diversas latitudes, como lo demuestran los yacimientos de conchas datadas y restos arqueológicos. Los resultados de algunos estudios estiman que las edades de la relación de los seres humanos con los manglares y la precocidad de sus múltiples usos se atestiguan en Asia entre los años 6 mil y 2 dos mil A.C.; para América Latina y las Antillas, desde hace aproximadamente 4 mil años A.C., aunque en Ecuador se han encontrado evidencias de hace 8 mil años, y para África, aproximadamente 3 mil años A.C.

Milenios después, este ecosistema sigue brindando los mismos servicios a las poblaciones costeras, no solo en Panamá, sino en todo sitio donde crecen manglares. A pesar de estar presentes en 124 países, solo Indonesia representa más del 20% de la cubierta total de manglares del mundo. En la región centroamericana, la mayor densidad de manglares se localiza en las costas de Panamá, aproximadamente 165 mil hectáreas, y la menor en Guatemala, con aproximadamente 16 mil hectáreas.

Los servicios que brindan los manglares a la sociedad, fauna y flora panameña van desde el control de las fuertes mareas en las zonas costeras, depósito de sedimentos, aunque se está excediendo la capacidad que que tienen. Solo basta con mirar la plataforma marina panameña para ver la gran superficie de lodo que la cubre, o ir de visita a los manglares de Juan Díaz para identificar la capa arcillosa que cubre los suelos.

Los servicios que la sociedad panameña encuentra en los manglares van desde la producción de carbón orgánico, hasta servir como sumidero de ruidos, como es el caso de los manglares de la Bahía de Panamá, en relación con el Aeropuerto de Tocumen, y también sirven como fuente de remedios medicinales, ecoturismo y de barrera contra tormentas e inundaciones. Estos evitan que parte de la contaminación continental llegue al mar, acumulando en su interior metales pesados; reponen las aguas subterráneas, es la guardería de gran variedad de peces y crustáceos, además de ser el sitio de descanso de las aves que emigran de un hemisferio a otro.

Las amenazas son diversas, pero el principal autor: el ser humano. Las edificaciones y proyectos en las costas es la principal causa que pone en peligro estos ecosistemas, como se ha visto en los últimos años en las costas del Pacífico panameño. Así como la contaminación por agroquímicos, la tala, la quema, además del cambio climático y los eventos cíclicos como el fenómeno de El Niño. Pero, ¿cómo afecta este evento a los manglares? Al aumentar de un momento a otro el promedio de las temperaturas diarias, también aumenta el estrés hídrico, así como la salinidad del suelo, afectando la supervivencia de esta especie. Claro ejemplo son las imágenes que se pudieron observar durante el 2015 de los manglares de la región de Santa Barbara, El Bayano y Chimán, donde se constató el efecto de El Niño sobre los manglares.

Afortunadamente, Panamá cuenta con diversas organizaciones, las que tienen entre sus funciones el proteger estos ecosistemas. Entre las diferentes organizaciones está el Centro de Incidencia Ambiental de Panamá (CIAM) y la Red Panamanglar, una red de activistas a nivel nacional comprometida con la conservación de los manglares; así como el Centro Regional Ramsar para la Capacitación e Investigación sobre Humedales para el hemisferio occidental (CREHO), la Fundación Mar Viva, la Fundación Natura, la Sociedad Audubon de Panamá, Conservación Internacional, entre otras.

Adicionalmente, la sociedad se ha organizado y creado sus propias asociaciones para la conservación y protección de sus manglares, como lo es Fundación Agua y Tierra, en Mariato, provincia de Veraguas; Alianza para un mejor Darién, en esa provincia; Asociación de Amigos y Vecinos de la Costa y Naturaleza, en la provincia de Bocas del Toro, y Tortuagro, en Cambutal, en la provincia de Los Santos, entre otras.

Desde los tiempos de Alejandro Magno hasta nuestros días, los manglares son objeto de estudio, por lo cual su defensa y conservación debe seguir en pie; solo el ser humano puede asegurar sus beneficios, protegiéndolos de las amenazas creadas por los seres humanos.

El autor es estudiante de doctorado


LAS MÁS LEÍDAS

  • Nueva presidenta de Costa Rica presiona para levantar bloqueo a productos ticos en Panamá. Leer más
  • PASE-U 2026: detalles del primer pago y nuevo sistema digital de entrega de fondos. Leer más
  • Etelvina de Bonagas nombra como jefa de Recursos Humanos de la Unachi a exfuncionaria de la Contraloría. Leer más
  • Gobierno reglamenta entrega de Cepanim y define calendario de pagos hasta 2032. Leer más
  • Meduca asegura que nunca ha presentado a Jaime Castillo como asesor legal tras críticas. Leer más
  • En menos de 24 horas, el Órgano Judicial concede depósito domiciliario a tres implicados en delitos graves. Leer más
  • Alcalde Mizrachi adjudica renovación de la 5 de Mayo y la 3 de Noviembre a Consorcio Gana-Oti. Leer más