Psicología

Los miedos que quedan luego de la pandemia

Para la semana en que fue anunciado el primer caso de infectado por Covid-19, muchas personas salieron en estampida a comprar artículos de limpieza y salud personal como alcohol, gel con alcohol, clorox y jabón entre otros.

En las semanas posteriores al primer anuncio del MINSA era casi imposible encontrar muchos de los artículos antes señalados, pero curiosamente en algunos establecimientos comerciales tampoco se encontraban aerosoles contra insectos. Es probable que por desconocimiento de las cualidades que presentan los virus, algunos ciudadanos hayan establecido una relación muy cercana entre insectos y virus. Muchos se imaginaban el coronavirus trepando por las paredes y queriendo entrar por las casas con sus patitas invisibles.

El miedo exagerado que algunas personas sienten hacia los insectos se reforzó con la aparición del coronavirus. Este tipo de trastorno o fobia es conocido como entomofobia y el mismo causa un terror inimaginable ante todo lo que tenga alas, patitas y camine por las paredes. Existe otro temor muy parecido pero asociado al miedo que se tiene por las arañas (aracnofobia) y muchas personas lo padecen sin que realmente sepan que son miedos injustificados.

Las fobias son los temores que se tienen ante cosas o eventos que la mayoría de las veces no resultan peligrosas pero que actúan en la mente de las personas haciéndoles tener pensamientos trastocados de las situaciones o eventos. Una persona que le tiene miedo a las alturas por ejemplo ( acrofobia) sentirá que puede caerse si sube a determinado piso. No puede mirar hacia abajo pues experimenta mareos y sudoración constante de tal manera que debe cerrar los ojos como una reacción compulsiva.

Con la llegada de la Pandemia en el mundo entero, muchos han robustecido sus fobias y otros han adquirido miedos que pueden desvanecerse con el pasar del tiempo. El confinamiento o cuarentena ha ocasionado que mucha gente sienta temor a salir por riesgo a contraer la Covid 19. Este tipo de malestar que los psicólogos denominan el “síndrome de la cabaña” está presente en el sentimiento de millones de humanos y les dará un respiro cuando escuchen de una posible vacuna o tratamiento masificado contra esta infección.

Muchas personas que antes solían ir a eventos sociales o compartir en restaurantes, bares o cantinas también tardaran un tiempo en reincorporarse a esta anterior vivencia. Un mundo donde la gente comparte a distancia. De tal suerte que muchos seguidores del “Dios Baco” se tomarán mucho más tiempo en asistir a sus “templos de adoración” cuando se anuncie la reapertura de estos lugares por el miedo a una segunda oleada de contagios vinculada con las aglomeraciones o el miedo a salir a las calles denominado como “agorafobia”.

Como las fobias son trastornos que no sufre la mayoría, estas suelen pasar desapercibidas con el miedo natural que experimentan la mayoría de las personas ante el contagio generalizado por el virus. El miedo “paranoico” a morir y que se conoce como “tanatofobia” ha afectado a un sinnúmero de personas que ya la padecían y ahora les hace refugiarse en “una Burbuja” con el terror de que alguien se le acerque ya que la cercanía aunque sea a metros de distancia le recuerda la muerte.

La “claustrofobia” o el miedo al encierro origina a una especie de ansiedad que puede aumentar de acuerdo al confinamiento. Este hace que las personas sientan que les falta el aire y necesiten salir de casa para no ahogarse. Este tipo de “fobia” puede estar afectando a todos los que violan la cuarentena incluso bajo el riesgo de ser sancionados ya que lo imperioso es salir y no “ahogarse en casa”.

Como bien lo expresara una especialista en salud mental durante una entrevista televizada “incorporarse otra vez a la vida rutinaria es casi como aprender a caminar de nuevo” se realizará despacio y con todas las previsiones para evitar una posible caída. Importante que seamos cuidadosos en nuestros hábitos sin caer en lo paranóico. Muchas personas por el desconocimiento de la diferencia que existe entre virus ,bacterias e insectos adoptan acciones que no apuntan de manera eficiente a convivir con salud en medio de una Pandemia. Conozco por ejemplo, personas que piensan que los virus son como coleópteros que se pueden eliminar esparciendo baygon a diestra y siniestra.

Muchos de los miedos que la sociedad ha adquirido durante la pandemia son temores naturales que desaparecerán tan pronto se vaya recobrando “la rutina” interrumpida de manera abrupta, sin embargo, otros impulsos paranoicos y trastornos psicológicos adquiridos durante la pandemia como la falta de sueño y ansiedades compulsivas deben ser tratados por profesionales de la medicina y la salud mental. La espiritualidad, las técnicas de “relajación” ( sonidos de naturaleza) así como los ejercicios suaves de rutina han servido mucho para paliar los efectos psicológicos de la afectación por la Covid 19.

El autor es sociólogo y docente panameño

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