Exclusivo

Los senderos del vigilante

Los senderos del vigilante
Las aventuras del vigilante. Cortesía / Asamblea Nacional.

En el año de 1999, el Instituto Nacional de Cultura publicó la Antología de Novísimos Poetas Panameños. Fui el responsable de la curaduría de aquel humilde poemario. Fue cuando conocí a Aiban Jesús Velarde Chiari, un joven poeta nacido en Ukupseni, Kuna Yala, el 26 de agosto de 1973. Aún recuerdo la frescura y referencias estéticas de aquellos poemas juveniles que evocaban los ritmos de la hamaca y los rituales secretos.

En el mes de las culturas indígenas, quisiera evocar en esta reseña un libro de poemas de Aiban Velarde que publicó en el 2015. Es un poemario donde hamacas que tejen el tiempo y nuevos senderos donde la poesía es mujer y es patria, es luna, es madre tierra, es el amigo, es la lluvia, el maíz, el silencio, es el nele y el nuchu que se talla, es el misterio en Ispeligungalu, es canto y esperanza. Sí, sobre todo canto, un himno a la vida. Porque la poesía de Aiban Velarde es un cántico ancestral que nos hace tener un sentido distinto de las cosas, las cosas que nos rodean y que nosotros, los uagas (los no indígenas), estamos dejando de contemplar.

Me sorprende el libro, porque hay una singular belleza en cada poema. Lleno de elementos de la realidad kuna y de los misterios del mundo. Algunos largos y otros breves. Pero más allá de su composición y forma, vuelve el poeta con el poder del Igar a evocar al nuchu; regresa el poeta para sintetizar el instante fugaz de la realidad; retorna el verso ágil que nos baña de la vida, la memoria, la naturaleza y la felicidad; la poesía con olor a achiote y a cacao, una poesía tan fresca como la que conocí años atrás.

Las aventuras del vigilante es un poemario que no sólo contiene elementos de la cultura dule; también reúne textos que tejen una relación con los otros. Visión de la poesía desde memorias, ritos y rebeldías. En este libro, el tiempo y el espacio fluyen y se detienen brevemente para relatarnos aventuras distintas. El vigilante somos nosotros mismos ante el espejo donde, al mirarnos, vemos al otro y su circunstancia.

Hay un verdadero universo en Las aventuras del vigilante. Me sorprende la destreza y el talento del poeta para conjugar saberes. Pero hay algo que le da una particular belleza y es cómo la mujer, entre otros elementos, es asumida en estos versos con una mirada casi mítica y simbólica. Leemos en el poema Cabellera: De tocar tanto/Tu negra cabellera/Me quedo atrapado en su misterio.

Sólo para familiarizar al lector con el libro, queremos aclarar que formalmente, Aiban logra en algunos poemas un efecto similar al aiku, aunque no tienen la métrica del poema japonés: 17 sílabas distribuidas en tan solo tres versos (5/7/5). En el poema Cabellera, podemos ver que los dos primeros versos cumplen con la estructura del haiku, pero no el último. No es que el poeta ignore esto, su intención no es crear haikus, pero sí apelar a una brevedad para reflexionar y darnos una mirada al mundo interno de la mujer.

Ese cosmos femenino está lleno de códigos y registros con los cuales nos identificamos y nos leemos a nosotros mismos. A la vez, es un tributo a las virtudes de la mujer que hace conexiones con otros valores. En Ome (Mujer), un poema con una extensión notablemente más larga, el hablante lírico nos permite reafirmar esto cuando dice: (…) Ome sustantivo que se vuelve verbo / Porque el universo está poblado en tus ojos / Porque hay patria, esperanza, coraje y libertad / Ome lenguaje secreto de las estrellas ( …)

Lo lúdico y la parodia también aparecen en este libro. Un pequeño poema salpica al libro de travesura y locura, lo que enriquece de muchas formas el poemario. En el poema número 38 (el único poema que no tiene título), el poeta hace uso de la parodia con el cuento de Augusto Monteroso. Una forma de jugar con los cuentos a través de la poesía: Monterrosiano / Cuando despertó / El indiosaurio / Todavía estaba allí.

Hay 42 piezas en el libro y es casi imposible jerarquizarlas porque cada una es un claro ejemplo de lo que la poesía debe ser: un lenguaje de belleza, una metáfora que a todos nos llegue y nos cante al oído. Hay poemas que apelan a no olvidar, a volver la mirada a la historia del pueblo, a los líderes históricos, al amigo, poemas a dos voces en una solidaridad única; poemas para reivindicar la identidad kuna, poemas que son casi un salmo a la mujer, donde una mirada, el nombre, el ser, son revalorados, donde la madre tierra vibra de emoción. Poesía contra el olvido y el silencio, poesía donde la voz de los pájaros dicen tu nombre.

El vigilante tal vez nos ha venido a decir que no podemos escapar al poder de la poesía. Por eso nos lo dice en varios poemas: “Yo no puedo renunciar a la poesía”, “y creo en la eterna vida de la poesía”. Esos versos y otros nos invitan a entrar a la poesía, a su vientre, a beber de su néctar y besar su boca. He quedado conforme y feliz, me siento un vigilante y aventurero de senderos lejanos. Solo me resta agradecer al poeta por haberme invitado a caminar estos senderos de la poesía. A caminar por el sabbi igar (la senda del árbol), por el yar igar (la senda de las montañas), el burba igar (la senda del espíritu), el digwar igar (la senda del río) y el nii igar (la senda de la luna). Gracias, poeta Aiban Velarde, por hacer que la poesía tenga muchos sentidos hoy, que más lo necesitamos.

El autor es escritor


Última Hora

  • 05:03 Leer en grupo es un pilar del crecimiento cultural Leer más
  • 05:01 Una vez más, Hombres de Blanco presta servicios de aseo en hospitales del Minsa sin refrendo Leer más
  • 05:01 Despertar del engaño: la ruta hacia la justicia Leer más
  • 05:00 Vía Centenario y Arraiján-La Chorrera: así será la transformación de $606.5 millones Leer más
  • 05:00 Zona Libre de Colón asegura que combate el contrabando; empresarios exigen sanciones efectivas Leer más
  • 05:00 ‘Si morimos, morimos juntos’: habla la esposa del hombre que estuvo a punto de ser succionado por la ventanilla de un avión Leer más
  • 05:00 9 cosas que debes saber para entender ‘La Odisea’ Leer más
  • 05:00 Caso de Ali Zaki Hage por explosión de avión de Alas llega a la Corte Suprema de Justicia  Leer más
  • 05:00 Panamá recibirá en unas semanas a más de mil genios matemáticos  Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: la excepción permanente Leer más