Sergio Ramírez. Sergio Ramírez, que recientemente estuvo de visita por Panamá, publicó este año una solvente biografía novelada sobre la polémica novelista costarricense Yolanda Oreamuno titulada ‘La Fugitiva’ (Editorial Alfaguara).
Aunque no lo diga abiertamente, y por más que el nombre del personaje principal de su obra se llame Amanda Solano, se sabe que se trata de la mencionada autora tica porque ambas tienen elementos de sus vidas similares: los mismos sueños hechos añicos, batallas parecidas, destinos tristes idénticos y ese espíritu de lucha que tiene un puño de seres humanos en cada generación.
Ramírez pudo caer en contar una historia lineal, de esas que se contentan con descubrir a un ser humano extraordinario olvidado por la sociedad machista latinoamericana, lo que ya de por sí tendría su mérito, pero no, el creador nicaragüense fue más allá y optó por darle rienda suelta a su imaginación y se permitió tomar más de una licencia de la realidad y comenzar a mentir a partir de la verdad como solo los grandes escritores pueden hacer con soltura y además convencer que sus inventos son ciertos.
‘La Fugitiva’ nos recuerda, con una inteligente estructura que recuerda a la reverenciada película ‘Rashomon’ (Japón, 1950), el devenir de una mujer que fue duramente castigada tanto por los hombres como por las féminas por ser libre pensadora, porque no permitió que la sociedad conservadora controlara su devenir.
Ramírez logra, a través de sus tres mujeres que cuentan quién fue Yolanda y Amanda, dar un retrato de la sociedad centroamericana en el siglo XX.
Uno descubre que aunque Yolanda y Amanda murieron en 1956 seguimos en el continente americano arrastrando los mismos vicios y limitaciones.
Del Autor:
Abogado y político, pero por encima de todo cuentista, novelista y ensayista. Es uno de los más consolidados escritores latinoamericanos del momento, con una obra coherente en la que destacan títulos como ‘Castigo divino’ (Premio Dashiel Hammet), ‘Un baile de máscaras’ (Premio Laure Bataillon) y ‘Margarita, está linda la mar’ (Premio Alfaguara), entre otras tantas.
