Las relaciones con las muchachas eran respetuosas y en raras ocasiones sucedían incidentes de mal gusto. Las muchachas más populares tenían la mayor cantidad de admiradores y les obsequiaban fotos con dedicatorias que se guardaban como tesoros en los wallets. Pero para que una muchacha formalizara la relación había que declarársele lo cual tenía un protocolo y debía hacerse en determinados momentos y forma. Una vez que el pretendiente se declarara y era aceptado surgía el noviazgo que se hacía público y entonces no se le ocurriera a ninguno de los dos novios salir o coquetear con otro muchacho o muchacha.
En la década de los 60 dos ritmos musicales captaron la atención de la generación joven. Se trataba del cha-cha-cha cubano con las canciones El Bodeguero, Cachita, Los Marcianos Llegaron Ya, Me lo dijo Adela, la Engañadora. Todo decidimos aprender a bailar este ritmo que tenía una forma de bailar distinta a la tradicional. La orquesta más conocida de cha-cha-cha era la Orquesta Aragón que todavía esta activa. El otro ritmo que atrajo a la juventud fue el Rock and Roll con Elvis Presley a la cabeza. Todos vimos la película Rock Around de Clock y Elvis tuvo la simpatía instantánea de nuestra generación. También se hizo popular el grupo de Bill Haley y Little Richard. El rock evolucionó y actualmente es un ritmo distinto al de los años 60 pero la imagen de Elvis Presley continúa siendo admirada. Recuerdo que Franky Lymon se presentó en Panamá con la canción “I Promise to Remember”.
También se originó un baile llamado Twist cuyo exponente principal era Chubby Checker que tenía su sede en Peppermint Lounge en Manhattan. Este ritmo se caracterizaba por ondulaciones de cuerpo y lo bailaban personas de todas las edades, inclusive niños.
También era muy popular el grupo de Cortijo y su Combo. Tuve la suerte de oírlos personalmente en el gran patio o pista que tenía el Hotel Panamá en la parte posterior. La música de Cortijo todavía se oye.
Éramos aficionados al cine y en nuestros tiempos era frecuente ver dos películas seguidas, y además cómicas (cartoons). Las películas corrían ininterrumpidamente de manera que si entrabas al cine cuando ya la película estaba comenzada tenias que hacer un esfuerzo mental para entender la trama. O quedarte para ver nuevamente la parte de la película que no habías visto. No es como ahora que la sala se desaloja y todo mundo sale para permitir la entrada a un nuevo grupo.
Nuestras artistas preferidas eran las más bonitas y atractivas y recuerdo especialmente a Marilyn Monroe, Kim Novak, Elizabeth Taylor, Ava Gardner y Grace Kelly. De las actrices europeas recuerdo Romy Schneider (Sisi Emperatriz), Claudia Cardinale, Gina Lolobrigida y Catherine Deneuve. Las muchachas estaban atraídas por Tony Curtis, Rock Hudson y Jimmy Dean. Era común tener fotos o posters de estas actrices o actores. Casi todas las películas eran norteamericanas y algunos cines proyectaban películas mexicanas. Desgraciadamente veíamos las películas europeas dobladas al inglés con título en español, así que perdíamos bastante del ambiente italiano o francés de los directores Fellini, Buñuel, etc.
La música romántica estuvo de moda, a diferencia de lo que sucede ahora. Se escuchaba mucho a Lucho Gatica (Reloj, La Barca) también a los tríos como Los Panchos, Los Tres Diamantes, Los Tres Ases y otros más. Hoy en día se oye poca música de este tipo, aunque no me extraña que en algún momento haya un renacimiento de la música romántica.
Los humoristas o cómicos preferidos eran Red Skelton, Carol Burnett, Peter Sellers, Cantinflas, Trespatines y Benny Hill. Cada uno proyectaba un sentido del humor especial al punto que es difícil compararlos y escoger al mejor. Cantinflas y Trespatines representaban personalidades latinoamericanas y no pudieron hacerse figuras mundiales, a pesar de que Cantinflas lo intentó con la película Pepe. Los trabalenguas y ocurrencias de ambos eran intraducibles a otro idioma.
La afición por el beisbol era grande ya que existía una liga profesional con jugadores panameños y norteamericanos. Recuerdo los nombres de Héctor López, Binbin Austin, Mamavila Osorio, Bobby Prescott, Leon Kellman. Íbamos al estadio Juan Demóstenes Arosemena y durante el juego disfrutábamos de la presencia del vendedor Maní Campeón que era famoso por su actitud y comentarios. No recuerdo incidentes violentos o desagradables y uno podía estar tranquilo, a pesar de tener a su lado fanáticos de otros equipos.
Nosotros jugábamos en las ligas infantiles y Pony. Recuerdo que íbamos a un campo de juego llamado El Arenal en Bella Vista cerca de la Avenida Balboa donde nos entrenaba Chompipa Castañeda.
El autor es abogado


