Estudios recientes indican que aumentar la cantidad de aire externo que entra al edificio es fundamental para diluir la concentración de partículas o virus suspendidos en el aire, y que humedades relativas y temperaturas altas (cercanas a 70% y 27°C, respectivamente) contrarrestan la propagación de enfermedades como la Covid-19. Así, los edificios con aire acondicionado deberán evitar el retorno de aire y aumentar la entrada de aire externo al 100%, lo cual podrá generar un consumo energético aproximadamente 20% mayor.
Ante esta situación, se recomienda implementar sistemas de ventilación híbrida (que combinan la ventilación natural y la mecánica), así como la ventilación personalizada para generar la ventilación necesaria al usuario sin incurrir en altos costos energéticos. La ventilación natural debe ser cruzada, a través de ventanas en paredes opuestas, pues es 30% más eficiente que sólo a través de una ventana. Todas son recomendaciones para minimizar la infección en edificios escolares, hospitalarios y de oficinas.
En este sentido, conviene observar la Red de Hospitales Sarah Kubitschek de Brasil, diseñada por el arquitecto João Filgueiras Lima (Lelé). Se trata de más de 10 hospitales localizados en su mayoría en ciudades cálidas similares a Panamá, dotados con soluciones de ventilación híbrida.
Los hospitales aprovechan la luz natural y se protegen de la radiación solar directa. Sus ambientes están organizados en función del viento, incorporan jardines y tienen dispositivos de aire acondicionado pasivo, como fuentes y nebulizadores de agua incorporados al sistema de ventilación.
El Hospital Sarah Kubitschek de Fortaleza, en la capital del estado de Ceará, tiene un sistema de galerías de ventilación, techos con aberturas para ventilar e iluminar y sólo 40% de sus ambientes (radiología, centro quirúrgico, etc.) tiene aire acondicionado. Dichas soluciones ahorran energía y proporcionan buenas condiciones visuales, psicológicas, de confort ambiental y de ventilación natural para el control de enfermedades.
Aunque la eficiencia de la ventilación natural se consigue desde la etapa de diseño, es posible reformar los edificios para mejorarla. Existen técnicas y programas de simulación computacional de ventilación que permiten evaluar diversos escenarios. Aprovechemos los recursos que ofrece el diseño para minimizar el riesgo de contagio y propiciar un retorno seguro a clases.
El autor es doctor en aerodinámica y ventilación del edificio y la ciudad; arquitecto y urbanista, e integrante de Ciencia en Panamá
