Muchos piensan que porque contribuyeron económicamente a su campaña o porque pertenecen al partido se está en la obligación de colocarlos en puestos de importancia. Si contribuyeron económicamente es porque esperan algo a cambio, y esto, debe aclararlo señor Presidente, es el bienestar del país, ya que aunque no lo quieran entender al principio, luego se darán cuenta de que si al país le va bien, a ellos y a todos los panameños también nos irá bien.
En primer lugar, debo manifestarle que no esperamos que usted sea un experto en cada una de las materias que corresponden a cada ministerio. Es por esto que debe aceptar rodearse de personas que conozcan más que usted sobre cada tema y sean verdaderos conocedores de cada ramo. Lo que sí pensamos que usted debe hacer es fungir como director del Estado, motivar a su equipo de trabajo y establecer claramente las metas que desea lograr, a dónde quiere llegar, qué tipo de país desea formar para los próximos cinco años, y dejar sentadas las bases para las metas que sobrepasan este periodo.
Es por esto que deseo recomendarle, con todo respeto, que debe nombrar como ministros de todos los panameños a personas con cualidades de honestidad y liderazgo comprobado. Un ministerio es una organización muy compleja y difícil de manejar, y quien no tenga la experiencia en el manejo de personal y en administrar una organización, ya sea pública o privada, tendrá más dificultades para ser exitoso. Además, debe ser una persona capaz de planificar, organizar y dirigir grandes proyectos, al igual que debe saber establecer prioridades. También debe de tener siempre una actitud positiva y emprendedora sobre todo lo que se proponga realizar.
Una de las cualidades que le recomiendo debe verificar en sus candidatos es que tenga un verdadero compromiso con la nación. Esto significa que tenga la suficiente madurez para entender que primero es el país y luego sus intereses particulares o los de sus allegados. Es justamente por la preferencia de los intereses particulares -antes que los nacionales- que nace la corrupción.
Además de las cualidades individuales de los miembros de su gabinete, también debe preocuparse porque en conjunto puedan formar un buen equipo de trabajo. Para ello cada uno debe inspirar confianza y respeto a la comunidad en general y deben tenerse confianza entre ellos mismos, pues de lo contrario, cada uno hará lo que mejor le parezca y no tendrán fines comunes, sino que cada uno velará por realizar lo que más le convenga. Ya se ha comprobado, en el gobierno, en las empresas o en el deporte, que un equipo formado por personas con excelentes cualidades individuales no logra sus metas u objetivos si esas personas no actúan en conjunto y para beneficio del colectivo.
Este equipo de trabajo, señor Presidente, debe tener la capacidad de tomar decisiones y de resolver conflictos mediante el diálogo y la negociación, no importa su magnitud; debe encarar los retos con valentía y aceptar con humildad cuando comete errores. Porque errores se van a cometer; lo importante es actuar de buena fe y reconocer y corregir dichos errores. Peor aún es no atreverse a actuar por miedo a equivocarse.
Además, señor Presidente, su equipo de trabajo debe caracterizarse por saber escuchar; muchos problemas se crean o se empeoran cuando no hay quien escuche a las partes afectadas, y se imponen soluciones que no son cónsonas con la realidad. De igual manera, su equipo de trabajo debe tener autoridad moral (comprobada con sus actos) para hablar de principios y valores, pues, de lo contrario, carecerá de credibilidad y de la confianza de la población.
Luego de escoger a su gabinete, recomiendo que tengan sesiones y talleres en los que establezca con su equipo de trabajo las metas y los proyectos que desean ejecutar y cómo los van a lograr. Por supuesto que deben escuchar a los grupos de la comunidad que conozcan cada tema, y asesorarse con ellos de una manera permanente y periódica para recibir sus comentarios y sugerencias.
Sé que algunos dirán que todas estas cualidades son imposibles de encontrar en una sola persona; seguro que no es fácil, pero la experiencia ha demostrado que si uno hace el esfuerzo, sí se puede encontrar a muchos panameños capaces de ocupar estos altos cargos, con responsabilidad, profesionalismo y honestidad. No se deje presionar por terceros, ésta es la decisión más delicada e importante que tendrá que tomar, ya que de ella depende todo su futuro gobierno.
Ojalá que este pequeño aporte, que hago con humildad y respeto, sea tomado en consideración, ya que lo hago asumiendo mi responsabilidad como panameño que no pertenece a ningún partido político, y que quiere plasmar lo que considera es lo mejor para el futuro del país.
