Gioconda Belli
Gioconda Belli siempre ha defendido los derechos de la mujer, pero no lo hace desde un feminismo extremo y radical que al final es como el machismo, solo que a la inversa, sino desde la necesidad de que no haya diferencia de género y que todos tenemos derecho de ser felices con quien consideremos y que nadie tiene derecho de hacerle daño a otra persona por su condición sexual, religiosa o de raza.
Su poesía está cargada de denuncia y trata en la medida de lo posible en no caer tanto en el panfleto político. Su prosa transita por ese mismo camino de resaltar las virtudes femeninas y cómo su contribución, muchas veces al margen de la historia, han sido determinantes para el avance de esta humanidad.
Una prueba de que no ha perdido su gusto por reivindicar a las damas, pero sin empequeñecer ni ofender demasiado a los hombres, es su nueva novela ‘El país de las mujeres’ (Editorial Norma), que ganó este año el premio hispanoamericano de novela ‘La otra orilla’, distinción que en versiones anteriores habían obtenido solo colegas suyos varones como Santiago Gamboa, Carlos Chernov y Ariel Maguns, entre otros.
En su pieza cuenta cómo las mujeres, y más de un hombre inteligente, fundaron el Partido de la Izquierda Erótica, que llevó a la presidencia y a los principales puestos de un gobierno a mujeres capaces, cuyo resultado fue una sociedad más justa, no perfecta, pero cercana a ese principio.
Estamos ante un libro no apto para machistas, retrógrados, ni cualquier otro animalito que crea que la sagacidad es propiedad exclusiva de los caballeros. Por favor pasar de largo aquellos que todavía andan en las cavernas en medio de tanta modernidad.
