MEXICO, DF. -Con sus picos puntiagudos golpeteando las cortezas de los árboles, los pájaros carpinteros distribuidos en el mundo inspiraron la creación del famoso pájaro loco. Pero para la naturaleza, esa pequeña ave significa más que un personaje de cómic.
En México, el imperial, una de las más de 200 especies de pájaro carpintero que hay sobre la Tierra, desapareció hace ya cinco décadas.
El ejemplo del imperial es citado por ambientalistas quienes temen que decenas de otras aves amenazadas corran la misma suerte.
"Imaginemos que cada especie animal es como un tornillo de un avión. Entonces podremos comprender las consecuencias desastrosas para los ecosistemas de la Tierra de una sucesiva pérdida de poblaciones animales", explicó a Tierramérica el biólogo Juan Carlos Cantú, director de programas del no gubernamental Defender of Wildlife, de Estados Unidos.
El águila elegante ( Spizaetus ornatus ), el quetzal, el águila calva ( Haliaetus leucocephalus ), el águila arpía ( Harpia harpyja ), la urraca pinta ( Cyanocorax Cyanocorax ) y el gorrión serrano ( Xenospiza baileyi ) son algunas de las especies en peligro de extinción en este país.
Cada especie animal representa una "biblioteca, cuya pérdida equivale a incendiar información biológica que nunca más vuelve a recuperarse".
La desaparición en México, hace más de 50 años, del pájaro carpintero imperial ( Campephilus Campe-philus ), una especie endémica de los bosques de pino y encino de una zona entre los estados de Jalisco y Chihuahua, ilustra con nitidez el factor de interdependencia para la supervivencia de la vida animal, señaló el experto.
"Por su gran tamaño, de hasta medio metro de largo, el carpintero imperial necesitaba de un hábitat con árboles muy altos. Pero la tala y la caza indiscriminadas diezmaron su población hasta hacerla sucumbir", señaló Cantú.
"Y un problema adicional fue que los nidos del carpintero imperial eran utilizados por la cotorra serrana ( Rhynchopsitta Rhynchopsitta ), una especie ahora en peligro de extinción", relató el biólogo.
"En los complejos procesos ecológicos existen especies vegetales que siguen con algún ave un proceso de coevolución. Por ejemplo, la naturaleza diseñó flores para que una sola especie de colibrí pueda libar el néctar y en esa acción atraer el polen que luego traslada de flor en flor", relató el ambientalista.
La mayoría de los procesos ecológicos que ocurren en cada ecosistema están entrelazados e invo-lucran a infinidad de especies. "En consecuencia, la desaparición de una especie semeja la caída de las piezas de un dominó", agregó Cantú.

