La naturaleza del Alto Chagres esconde cómplicemente los días del trabajo que realiza la comunidad Emberá Drua, que con entusiasmo y esfuerzo lucha por progresar explotando el turismo y preservando su cultura.
Las mujeres, de pocas palabras pero de inmediatas sonrisas, preparan el pescado y cortan los plátanos para cocinarlos en fogón de leña dentro del tambo, que luego con chicha de caña compartirán con los invitados.
Sus faldas se llaman paruma y los hombres llevan puesto lo que llaman andía. Las artesanías que ofrecen en venta son trabajos de tagua y chaquira, en cuya confección participa cada miembro de las familias.
El nokó es la autoridad tradicional que dirige a la comunidad, que desde hace 25 años convive en ese lugar.




