Tres de las personas que hasta ahora han adquirido el pliego de cargos para participar en la venta pública de la casa presidencial en Punta Mala visitaron ayer el inmueble, en una visita guiada por un ministro, un viceministro y varios custodios.
Los potenciales compradores habían sido citados para las 10 de la mañana de ayer, en la sucursal del Banco Nacional de Panamá (BNP) en Pedasí, por el viceministro de Economía, Publio Cortez, que llegó acompañado por el ministro de Obras Públicas, Eduardo Quirós.
Entre los que acudieron a la cita estaban Antonio Tony Domínguez, de la sociedad Abastecedora Universal Internacional, S.A.; Raúl Arranz, de la sociedad Wonder Tile, S.A., y el abogado José Vega. Los tres habían pagado 300 dólares para adquirir el pliego de cargos y especificaciones, preparado con motivo de la venta de la finca 12092 y sus mejoras, cuyo precio base oficial fue fijado en 622 mil 784 dólares con 70 centavos.
El presidente y representante legal de Wonder Tile, S.A. es José Antonio Pérez Salamero, actual presidente de la junta directiva del Banco Nacional de Panamá (BNP) y amigo personal del asesor presidencial Augusto Onassis García. Esta sociedad fue registrada el 26 de junio de 1991, según la ficha 248738 del Registro Público. La directiva la completan Francisco José Pérez Iranzo y María Teresa Barraza de Pérez, tesorero y secretaria, respectivamente. Como agente residente figura la firma forense Víctor Méndez Fábrega & Associates.
A los proponentes se les había advertido previamente que no podían hacerse acompañar de terceras personas. Si uno de ellos pretendía enviar a un representante, éste debía contar con la aprobación de la entidad convocante.
A la cita no se presentó Benjamín Arias, abogado de Ubaldo Davis, quien públicamente manifestó que recogerá dinero del "pueblo panameño" para adquirir la casa y donarla a una institución benéfica. Tony Domínguez, en cambio, ha dicho que también reunirá dinero, pero no del pueblo, sino del bolsillo de varias decenas de arnulfistas interesados en obsequiarle el inmueble a la presidenta Mireya Moscoso.
Antes de partir para Punta Mala, el grupo fue abordado en el BNP por un periodista de Canal 13, que le preguntó a Domínguez cuánto dinero había recogido entre sus copartidarios, a lo que el dirigente político respondió que "más que La Cáscara".
La visita guiada a la casa presidencial fue convocada por el viceministro, dado que en el pliego de cargos consta que, para poder participar en la licitación, los proponentes deberán aceptar "conocer la topografía y la finca en venta".
Al descender del busito que los llevó a Punta Mala, el grupo fue recibido por personal fuertemente armado. El periodista de la televisora mencionada -que llegó por sus propios medios y no en el busito, precisamente- solo pudo llegar hasta el portón de la casa.
Los posibles proponentes fueron llevados a la casa principal, de tres plantas y un ático. Ahí recorrieron todas las dependencias del inmueble, incluyendo el segundo alto, donde hay seis recámaras, la mayoría de ellas con sus propios baños. La única recámara que permaneció vedada a los visitantes fue la que ocupa la presidenta cuando la visita.
En el área de la piscina, el grupo pudo apreciar que ésta da la impresión de estar suspendida en el aire, dado que está ubicada en el borde de un risco. Sus paredes están cubiertas de pequeños azulejos azules -valga la redundancia- con incrustaciones en el fondo que simulan peces. Tiene un bar incorporado al bohío aledaño. El informe de avalúo oficial otorga a la piscina un valor de 28 mil 640 dólares.
De ahí, el grupo fue conducido al helipuerto y a la cancha de tenis-frontenis-baloncesto (que es como está descrita en el pliego). Quirós comentó que tan solo un par de semanas después de que se terminó de construir la cancha -valorada en más de 33 mil dólares- la presidenta se enfermó de la rodilla.
La visita también incluyó un recorrido al área de playa, donde hay un bohío y una cocina que, según advirtió el contralor Alvin Weeden en su informe de avalúo, no son parte de la venta, dado que se encuentran en un terreno "inadjudicable". No obstante, el futuro propietario de la casa podrá solicitar la concesión administrativa del área de playa. Tanto el bohío como la cocina están contruidos en un espacio en que, a todas luces, es superado por la marea en algún momento.
Los visitantes también vieron las exóticas aves que se pasean por la finca: un avestruz, un emú, un pavo real y varias guacamayas, que no tenían la suerte de vagar libremente, dado que estaban enjauladas. El informe de avalúo no especifica nada sobre el precio de estas mascotas y si éstas son parte de la venta. Y si no lo son, ¿cuál será su destino?