Una monumental escultura de un oso de peluche, obra del artista Urs Fischer, se instaló ayer frente a un céntrico rascacielos de la ciudad de Nueva York, donde permanecerá durante cinco meses.
La escultura Untitled Lamp/Bear, que representa a un oso de peluche bajo una lámpara, está considerada como uno de los trabajos más destacados del arte contemporáneo y será subastada por Christies el próximo mes de mayo.
La figura, de siete metros de altura y elaborada con bronce pintado de un brillante amarillo, destacaba frente al gris del acero de los rascacielos.
El lugar elegido para instalar el gigantesco juguete y la lámpara, que se enciende como cualquier otra, fue la plaza ubicada frente al emblemático edificio “Seagram”, una obra maestra del arquitecto alemán Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969).
El conjunto captó la atención de curiosos, turistas y trabajadores de la zona, que se acercaron y tomaron fotografías.

