COSTUMBRES

De pesebres, arbolitos y buhoneros

Reflexionando un poco sobre la tradición cristianas del pesebre, con tristeza y melancolía vemos que la representación de la sagrada familia es reemplazada, en los hogares y sobre todo en los comercios por el personaje regordete con apariencia jovial y bondadosa de Santa Claus, que como un intruso baja por las chimeneas, que nadie tiene en Panamá (salvo tal vez en Boquete o Volcán) dizque a entregar regalos.

La creación del pesebre se le atribuye a san Francisco de Asís, fundador de la orden Franciscana. En la Navidad de 1223, el santo italiano reprodujo en vivo (con personas y animales) el misterio del nacimiento de Jesús. La idea del pesebre se popularizó a través del mundo cristiano y después las personas y animales (vivos) fueron reemplazados por figuras de barro, plástico, cerámica o cualquier otro material. Se cree que el primer pesebre data del siglo XV y fue construido en Nápoles con figuras de barro. Es pues notorio, que cada año estamos perdiendo parte de esa herencia o tradición para celebrar, recordar y tener presente en nuestras vidas el nacimiento del “Niño Dios”.

¿Y el árbol de Navidad? Se dice que san Bonifacio (680–754), evangelizador de Alemania, tomó un hacha y cortó un árbol que representaba al yggdrasil (el árbol del universo), y en su lugar plantó un pino, que por ser perenne, simbolizó el amor de Dios, adornándolo con manzanas y velas. Las manzanas simbolizaban el pecado original y las tentaciones, mientras que las velas representaban a Jesucristo como luz del mundo. La forma triangular, representa la Santísima Trinidad. Lo poco práctico de esta tradición –para nosotros– es la importación anual de miles de pinos de Canadá o EU, para usarlos por 15 ó 20 días y después quemarlos.

He visto en Volcán, unas siembras de pino o ciprés con esa bonita forma triangular y los venden, precisamente, como árboles de Navidad. Si queremos podemos sembrarlo en el patio o en pote, para sacar y meter en la casa o apartamento, y usarlo por años. Resulta económico y pasadas las fiestas sigue siendo decorativo; además evitaríamos la fuga de divisas. ¿Que no huelen a pino como el importado? Es cierto, pero hay alternativas.

En esa misma línea de pensamiento, para estas fechas vemos que la “buhonería”, con la anuencia de las autoridades, se toma las aceras, calles y principales avenidas. Estoy seguro que esto sucede en todas las ciudades del país, creando un problema de ornato, aseo y de libre tránsito.

Pero terminadas las fiestas, y cuando los buhoneros se van, nuevamente con el beneplácito municipal, vemos cómo los comercios formalmente establecidos se toman igualmente las aceras, para con fanfarrias exhibir burdamente en las aceras su mercancía, creando igualmente los mismos problemas y por todo el año.

Y… ¿los peatones? … a la calle. ¡Feliz Navidad y Año Nuevo!


LAS MÁS LEÍDAS

  • Aprehenden a siete exfuncionarios por presunto peculado en junta comunal de Belisario Porras. Leer más
  • Planilla de la Unachi: profesores ganan más que el presidente de la República, incluida la rectora. Leer más
  • Penas de prisión y juicio pendiente por amaños de partidos en el fútbol panameño. Leer más
  • Meduca lanza jornada nacional de ‘Escuela para Padres 2026′ en todo el país. Leer más
  • Noches sin silencio: vecinos denuncian exceso de ruido en fiestas en la Casa de la Municipalidad. Leer más
  • Universidad de Panamá, UTP y USMA: así se posicionan en el ranking EduRank 2026. Leer más
  • PASE-U 2026: lo que debes saber del primer pago del Ifarhu y cuándo será. Leer más