MADRID, España (El País). -Un planeta gigante que orbita una estrella bastante grande situada a 150 años luz de la Tierra tiene atmósfera, y en esta atmósfera hay sodio. La detección por el telescopio espacial Hubble de este elemento alrededor de este planeta, descubierto en 1999, marca una primicia. Nunca antes se había conseguido comprobar la existencia de atmósfera alrededor de alguno de los 70 y tantos planetas extrasolares que se han observado indirectamente desde 1995. El sodio no es un elemento hospitalario para la vida tal como la conocemos, pero los astrónomos no esperaban encontrar una atmósfera similar a la de la Tierra ya que el planeta, como prácticamente todos los detectados hasta ahora, es muy masivo (su masa es equivalente a un 70% de la de Júpiter) y además orbita muy cerca de su estrella, con lo que está expuesto a muy altas temperaturas (unos mil 100 grados centígrados).
La técnica de detección más utilizada es indirecta y se basa en el tirón gravitatorio del planeta sobre su estrella, lo que no permite descubrir planetas más pequeños y más lejanos. La estrella, la HD 209458, en la constelación de Pegaso, es parecida al Sol y se puede observar con un simple telescopio de aficionado.
El planeta la orbita a 6.4 millones de kilómetros. Como comparación, la distancia del Sol a la Tierra es de casi 150 millones de kilómetros. Los astrónomos, de varios prestigiosos centros científicos de Estados Unidos, utilizaron un instrumento del Hubble, el espectrógrafo, para detectar la presencia de sodio.
Midieron el espectro de la luz procedente de la estrella cuando el planeta pasaba por delante de ella (lo que se denomina el tránsito) y observaron la diferencia respecto al espectro habitual.
