En los momentos de levantar datos de los Censos de Población y Vivienda de 1990, me llamó el entonces Contralor, licenciado Rubén Darío Carles (una figura pública de mucho prestigio, apodado “Chinchorro”), quien me confió que en Naciones Unidas, estaban muy preocupados por los resultados de los Censos de Población y Vivienda , ya que bajo la dictadura del general Manuel Antonio Noriega; las personas temieran dar a los empadronadores que tocaran las puertas de sus viviendas, información real ; que pudiera ocasionarle repercusiones familiares; que en la ONU, Panamá tenía un precedente como un país ejemplar por la calidad de datos obtenidos y les preocupaba que los inmigrantes chinos , hindúes y de otras latitudes, escondieran datos personales, por temor al dictador.
Diseñé una campaña con todo el equipo de Divulgación Estadística así:
1.- Reuní a los jefes/fas de los departamentos de transporte, construcción de vallas y estructuras feriales, conductores, jefes/fas de departamentos; de apoyo y directores/ras regionales de la Contraloría y les pregunté : “Para qué se utiliza la información de los datos recogidos en las visitas de casa en casa de los Censos?”. Se tabularon las respuestas, encontrándose el desconocimiento incompleto que se tenía, en los grupos a los que necesitaba recurrir, para la Oficina de Divulgación Estadística, en todo el territorio nacional, la importancia de los Censos. Les expusimos: Que la información que se recaba en los Censos de Población y Vivienda en todo el territorio nacional, ayudaba a planificar carreteras, puentes, escuelas, viviendas y, hospitales.
Así ya sabían que cuando necesitábamos transporte, pintura de estructuras feriales y letreros; conductores, jefes de departamentos de apoyo, esperamos que nos lo proporcionaran de inmediato. Así convertí a mis suplidores mis aliados informados.
2.-Lancé una campaña nacional de expectativa, en todos los medios de comunicación, por buena voluntad y contribución para los Censos, pues no teníamos presupuesto para pagarla. En la cual, en audio y/o videos, solo se veía u oía a un personaje que decía: por encima de todo.( Sin decir de qué se trataba)
“Soy de Bocas del Toro, bella provincia..Por encima de todo”; “Somos jóvenes con ganas de estudiar …Por encima de todo”, “Soy china y nosotros amamos Panamá…Por encima de Todo”(En idioma Chino), “Los niños vivimos felices, Por encima de Todo” , indígenas , deportistas, panameños/ñas de todas las etnias y edades. Todo el mundo se preguntaba ¿Qué rayos es eso que anuncian?
3.- En la siguiente fase, se devela la expectativa: aparecían en las pantallas, carteles y vallas; personalidades de todas las edades, niveles sociales y educativos de muchos rincones del país diciendo el lema completo…”Por Encima de Todo, doy mi tiempo al Censo”.
4.- Como buena amiga mía, Gladys De la Lastra, la penonomeña Compositora de la famosa tamborera “Panamá Soberana” (“Es mi gran ideal, verla enarbolar y que se reafirme su soberanía en el Canal”), compuso una tonada:” “Ábrele la puerta al Censo, Ábrele la puerta al Censo (bis), Pa’ Contar los que están adentro. Yo soy tu amigo, el Empadronador y en este encuentro contigo, ábreme la puerta” etc. Finalmente Samy y Sandra Sandoval, recién amigos míos, adoptaron la canción y la grabaron con el entusiasmo de siempre.
5.- Recorrimos con el equipo de divulgación, de la Dirección de Estadística y Censo, todo el país, con la canción que ya todos cantaban, en ferias, reuniones con los/las Gobernadores, Alcaldes y autoridades, garantizando su apoyo a los Censos de 1990.
Una regia experiencia inolvidable, en la que conocí muchos rincones deliciosos de nuestro Istmo.
La recolección de información de los Censos de 1990, fue todo un éxito. Ojalá en los de este año 2020, se haga una buena campaña informativa también.
El autor es psicólogo, docente y escritor