Existe el peligro de un rebrote del sida entre las nuevas generaciones en los países occidentales, que han olvidado su peligro porque “ya no se ve gente morir” de la enfermedad, según el codescubridor del virus, el francés Luc Montagnier.
“Las nuevas generaciones han olvidado el peligro mortal del sida, pensando que hay un tratamiento que va a curarlas”, dijo Montagnier.
Añadió que “hay cambios de comportamiento muy malos porque los jóvenes actualmente buscan muchas experiencias sexuales y no se infectan de sida, pero se van a infectar con otros agentes transmisibles sexualmente, como la sífilis, etc.”.
Y continuó: “hace falta que se trate de un peligro inminente porque, si el peligro se hace crónico, la gente no piensa en él. El sida está considerado como una enfermedad crónica y no lo es, puesto que la triple terapia no lo cura y, además, tiene efectos tóxicos a largo plazo”.
Montagnier, quien recibió en 2008 el Nobel de Medicina compartido con la francesa Franoise Berré-Sinoussi y el alemán Harald Zur Hausen, considera que ha habido un esfuerzo farmacéutico importante en investigación y fabricación de nuevas terapias, pero que ahora falta la financiación, especialmente por parte de la investigación pública.
Según Montagnier, “continuar con la investigación es extremadamente necesario, particularmente para buscar tratamientos que curen la infección. Hay que concentrar los esfuerzos en busca de medidas que ataquen al reservorio de virus que resiste a la triple terapia”.
“Disponemos de instrumentos, de medios para resolver los problemas, pero toda la financiación que tenemos es privada, no hay esfuerzo público”, se lamentó.
“Y nosotros tenemos una nueva tecnología para detectar el reservorio”, afirmó el virólogo, quien en los últimos años ha defendido una aproximación al sida que incluye tratamientos complementarios con productos naturales.
“En particular contamos con buenos resultados, complementando la triple terapia con extractos de plantas que provienen de África del sur”, precisó.
El investigador francés preside desde 1993 la Fundación Mundial para la Investigación y Prevención del Sida, que tiene como objetivo la creación de una red mundial de centros de investigación y prevención del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) para estimular la cooperación internacional y facilitar la transferencia del saber.
Montagnier explicó que de lo que se trata ahora es de hacer una estimulación general del sistema inmunitario, pero no contra el virus específicamente. “Para llegar a una estimulación contra el virus hay que trabajar sobre las proteínas del virus, lo que podríamos llamar una forma de vacuna terapéutica”.

