En Enero de 2021, el Gobierno Nacional anunció el plan de vacunación. La ministra consejera, Eyra Ruiz, dijo entonces que el plan de vacunación se desarrolló siguiendo los principios de equidad, en el que “todos los panameños tendrán acceso a las vacunas; en el de transparencia, que se ha tomado en cuenta desde el día uno”. Se anunciaron diferentes fases (4) todas basadas en criterios como edad, vulnerabilidad, entre otros aspectos.
Después de un año en confinamiento y con la pérdida de familiares cercanos y amigos, este anuncio trajo un poco de esperanza. Tengo más de 60 años, vivo en Los Santos y por lo tanto, saber que estaría en la fase 2A trajo algo de alegría al saber que tanto yo, como la mayoría de mis primos, tíos, amigos que nos hemos cuidado y como muchas personas hemos sacrificado ver seres queridos, podríamos finalmente sentirnos un poco más seguros con la vacuna.
El tan anunciado plan y la equidad ha ido cambiando con el tiempo, y el factor de dónde naciste, de dónde vives empieza nuevamente como en muchos otros temas a dirigir la política pública del país. Ya no importa si eres vulnerable o no, como es mi caso, sino si vives o no en cierta área del país, lo cual es claramente discriminatorio y contrario a la Constitución. Si tenemos personas de la misma edad, con el mismo riesgo de contagio, el trato debe ser el mismo y la prioridad debe ser igual. La incertidumbre que vivimos con el constante cambio, falta de comunicación clara, oportuna, basada en principios éticos es infame e inmoral.
La provincia de Los Santos y otras áreas del interior durante esta pandemia han demostrado una disciplina constante, siguiendo protocolos, sacrificando todo y la recompensa por tanta responsabilidad, es ser ubicados ahora entre los últimos en ser vacunados. No tenemos ni siquiera en Las Tablas personal suficiente ni equipos para atender las crisis más pequeñas. Retrasar la vacunación de población vulnerable, retrasa inevitable e injustificadamente la recuperación económica, social y mental de nuestra población. Las autoridades de Salud deben continuar con el Plan de Vacunación basado en equidad y no en dónde vives. Los nuevos anuncios eliminan este principio y deja en situación de vulnerabilidad a toda la población de más de 60 años que sigue siendo tan vulnerable como la población de más de 60 años que vive en la ciudad capital. Nos siguen negando el derecho a la salud que es un derecho humano. De todas las discriminaciones que sufrimos esta es la más cruel de todas pues pone en peligro nuestra vida. Rectifiquen. La discriminación siempre es nociva y perpetúa la desigualdad.
La autora es profesora jubiliada
