Exclusivo
Génesis republicana

¿Qué pasó después de la Batalla del Puente de Calidonia?

En esta sangrienta y mortal batalla que dio por terminada la primera campaña de los liberales por derrocar a los conservadores, en suelo patrio, hay algunos eventos suscitados merecedores de mayor amplitud, como, por ejemplo, la duda sustancial de por qué el general Emiliano Herrera, jefe de operaciones militares, con mucha experiencia, optó por atacar el puente a pesar de recomendaciones de sus oficiales de que era muy riesgoso, un túnel de muerte, y que no era parte del plan establecido por el consejo de guerra liberal, sin contar que la mayoría de sus soldados voluntarios eran jóvenes sin mayor experiencia en combates.

Para orientar al lector es pertinente describir algunos detalles, como la existencia de una rivalidad por el mando militar y civil que ocupaba el doctor Belisario Porras, designado por el Partido Liberal; Porras era panameño y Herrera colombiano; o el hecho de que el cónsul estadounidense visitó en Perry´s Hill al general Herrera, exigiendo no se afectará a la ciudad, esto es debido a que si se cumplía el plan de Porras, la ciudad habría sufrido graves afectaciones en sus estructuras, incluyendo el valioso ferrocarril y sus operaciones. La interpretación americana del Tratado Mallarino Bidlack sobre el intervencionismo para garantizar la neutralidad del istmo y el libre tránsito (artículo 35) es probable que haya sido mencionado en esas conversaciones en Perry´s Hill, muy probable.

El general Herrera apostó a la bravura de sus soldados y a la suerte, y tomó su decisión. Que irónicamente no la tomó el 21 de julio después de vencer en Corozal, pudo haber tomado la ciudad sin mayor resistencia; por lo que esas reuniones debieron inquietarlo, sin duda.

Estas mismas exigencias de evitar que la ciudad fuera afectada, fueron hechas por los cónsules de Francia, Inglaterra y Estados Unidos al general Carlos Albán, líder militar y civil de los conservadores; motivo por el cual Albán decidió interrumpir el avance liberal en Corozal, siendo derrotado. Esta derrota movió a autoridades gubernamentales y otros hacia Taboga, para evitar los riesgos de una inminente batalla por la ciudad. Además, el ejército conservador no estaba tan seguro de su victoria, que tenía como plan b algunas embarcaciones listas para huir. Una opinión personal es que la falta de coordinación entre Herrera y Porras para este ataque, fue determinante para su derrota, ambos con una cuota de orgullo nefasto para el nivel a donde habían llegado, e irresponsable al poner en peligro tantas vidas, aunque así sean las guerras.

Belisario Porras, partió de Farfán a las 10:00 p.m. del 24 de julio, llegando prácticamente al amanecer del 25 de julio a Boca La Caja, encontrándose con noticias de la derrota; mientras se dirigía a Perry´s Hill, seguía encontrando cadáveres y heridos por doquier. Siguen dándose algunos hostigamientos esporádicos hasta la tarde; Porras recibió a mediadores del cuerpo consular, quienes lo instaban a detenerse y simultáneamente se conocía de la llegada del refuerzo conservador; unos mil 250 hombres llegaron a Colón, al mando del general Campo Serrano, serían trasladados en el ferrocarril hasta la ciudad. A las 7:00 p.m., los conservadores recuperan la iglesia de San Miguel y sellan por completo su victoria.

El 25 de julio, Herrera escribió al cónsul inglés Claude Mallet, para solicitar los servicios de “la ambulancia de la fragata de guerra surta en esta bahía”, a fin de “atender a los numerosos heridos” de su ejército. Bajo el emblema de la Cruz Roja, los marineros del Leander, encabezados por el cónsul Mallet, protagonizaron en Panamá la primera acción humanitaria inspirada por aquel movimiento internacional (Guevara Mann, 2017). Los muertos fueron enterrados en una fosa común en el cementerio de Amador.

Herrera y otros altos oficiales parten en el Gaitán. El 26 de julio, Carlos A. Mendoza, autorizado desde el día anterior por Herrera (este se había ido de la ciudad), y el general Carlos Albán, firman el armisticio y la entrega de todas las armas liberales. Las represalias, persecuciones y demás consecuencias lógicas de la guerra se dan, algunos más son encarcelados.

Finalmente, el 31 de julio, Albán le concede a Porras la posibilidad de viajar al extranjero, y Nicaragua fue su destino, desde donde planificaría, junto a otros liberales exiliados, la segunda campaña en el marco de la Guerra de los Mil Días, por liberar a Panamá. Que a la postre fue la principal consecuencia para Colombia de esta horrible guerra, la separación de nuestro istmo y el inicio de la vida republicana. El ilustre doctor Belisario Porras Barahona, nacido en Las Tablas, fue tres veces presidente de Panamá; fue además abogado, militar, periodista, escritor, poeta, profesor, diplomático y político. Se le conoce como el arquitecto de la nación y su vocación de la nacionalidad es inspiradora.

El autor es especialista en seguridad y derechos humanos


Última Hora

  • 05:02 El arte de la jáquima digital  Leer más
  • 05:00 Luis Suárez amarga el estreno de Lewandowski en la MLS ante un Inter Miami sin Messi Leer más
  • 05:00 Ballenas y delfines, los gigantes del océano que aún luchan por sobrevivir Leer más
  • 05:00 Siete panameños, contratados por Rusia y Ucrania como mercenarios en la guerra Leer más
  • 05:00 La ley del 7% del PIB y el dilema de la ejecución presupuestaria del Meduca  Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: la confesión de una dictadura Leer más
  • 05:00 Miviot busca que Programa Saneamiento asuma la administración de las plantas de tratamiento  Leer más
  • 05:00 ‘La Visita de la Tía Nena’: la reinvención de ‘Solsticio de Invierno’ llega al teatro Leer más
  • 05:00 Ministerio Público investiga presunto engaño en reclutamiento para combatir en la guerra entre Rusia y Ucrania Leer más
  • 05:00 Sube a 5,398 la cifra de muertos por el doble terremoto en Venezuela Leer más