Todos en algún momento nos hemos querido dar por vencidos. Nadie es ajeno a la impotencia y frustración por no ver cerca el final del camino. En más de una oportunidad nos hemos visto en “ya no podemos más”.
Lo que distingue a aquellos que salen adelante de los fracasados es la perseverancia, el hecho de insistir que sí se puede a pesar de todo. Dice un viejo refrán “querer es poder”.
Lo primero que tienes que hacer es ordenar tus ideas y entender lo que está pasando para comenzar a organizar de forma tranquila un plan de trabajo. Si quieres ayuda, apóyate con gente positiva, quienes pueden ser precisamente lo que necesitas para cambiar tu actitud y ver las cosas desde otra perspectiva.
Luego tienes que refrescar la mente alejándote del problema y ocuparte en hacer ejercicios, escuchar música o cualquier otra cosa que te permita regresar con nuevas ideas y soluciones.
Si es un problema de trabajo o negocios, tienes que ordenar tus números, en ese momento las relaciones matemática y estadística son importantes para revisar qué hiciste mal. Si es un tema personal entonces tienes que analizar la relación con esa persona con la que tienes el problema, dejar a un lado el rencor y buscar la forma de llegar a una reconciliación que te trae mucha paz mental.
Ese ejercicio puede ser muy relajante e inspirador, despejará tu mente y te permitirá pensar con más claridad dónde buscar las soluciones. En ese momento apóyate, ya sea en tus empleados o familiares dependiendo del nivel del problema, algún buen consejero que tenga el profesionalismo ya sea un psicólogo o experto en finanzas. Dicen que “más sabe el diablo por viejo que por diablo.” Busca la raíz del problema, hacerlo te ayudará a entender si es algo que puedes controlar o algo que más bien debes aceptar y dejar ir. Tomar esa decisión es sabio.
Cuando tienes todo este conjunto de razones y motivos a tu alcance, entonces puedes con tranquilidad y orden encontrar soluciones que te permitan salir adelante, ya sean problemas consecuencia de tus errores o de factores externos como lo es hoy la pandemia de la Covid19.
En nuestro caso en particular, vemos el problema desde el punto de vista comercial y para encontrar soluciones, además de contar con todo lo antes mencionado, tienes que ver los siguientes aspectos básicos que te lleven a tener éxito.
Lo primero es el financiamiento, cómo conseguir el flujo que necesitas para comenzar de vuelta, con los bancos que trabajas o entidades del Estado que ayudan en casos muy particulares.
Luego evaluar el personal con que cuentas y la estructura administrativa del negocio para reorganizarlo de tal forma que se adapte a las circunstancias actuales, es decir, contar con tus mejores soldados y darle las instrucciones de lo que tienen que hacer. Te parecerá que algunas soluciones no tienen desventaja, pero no te dejes engañar, si fuese así esa sería la solución y ya, se terminó el análisis. Tienes que entender que habrá ventajas y desventajas muy importantes y otras no tanto, pero menciónalas igual.
Ahora comienza a analizar cada una de las alternativas de solución. Debes compararlas contra los hechos relevantes, esos factores son la base del problema. Debes evaluar la importancia relativa, en otras palabras, el peso que tiene cada una de las ventajas y desventajas. Compararlas con respecto a tus valores y los valores de la empresa. Una desventaja puede ser la falta de circulante por el desempleo, las prioridades de consumo y si cuentas con esos productos de preferencia. Es fundamental enfrentar los problemas todos los días, unos fáciles… otros difíciles. Hay que resolverlos, ignorarlos solo complica la situación y las consecuencias serán peores.
Ahora que tienes todos los elementos necesarios para buscar solución al problema de los negocios tienes que ubicarte como ser humano y saber valorar la vida, eso te va a dar el empuje necesario para tener éxito en tu proyecto.
“Cada ser humano es libre de dibujar su propia vida, partiendo de la naturaleza, pero elevándose sobre ella como ningún otro animal puede. Nos sentimos libres cuando nos resulta fácil tomar una decisión y cuando sus consecuencias nos resultan beneficiosas. Las decisiones complejas y con opciones igual de atractivas refuerzan la sensación de falta de libertad, al contrario de lo que se indica desde la filosofía.” (La libertad de decidir-Stephan Lau, julio 2016)
Son momentos difíciles y complicados, pero si analizamos lo bueno, lo malo y lo feo, entenderemos que lo material no es lo más importante en la vida, ya que la vida no consiste en lo que podamos tener si no en lo que podemos hacer con lo que tenemos.
Entonces ya estás listo para emprender tu gestión, cuentas con la base y fortaleza del alma.
El autor es presidente de Relojín
