Ahora sí, dice la escritora Laura Esquivel: “México está como agua para chocolate”. Sin embargo, pese a los graves problemas que agobian a su país, ella ve el futuro con optimismo. Eso sí, afirma con convicción, la primera “receta” que deben adoptar los mexicanos para solucionar los males nacionales es el “cambio interior”, la “revolución de las conciencias”.
Los problemas a los que se enfrenta México, como la corrupción o el narcotráfico, son complejos y su solución no depende de un simple cambio de leyes, ni siquiera de una victoria electoral de la izquierda, dice la novelista.
“Si el cambio en la vida pública no va acompañado de un cambio en el mundo interno de cada persona, no va a pasar nada”, cita.
Laura Esquivel alcanzó fama internacional en la década de 1990 con una novela que dio la vuelta al mundo en más de 30 idiomas, Como agua para chocolate, una historia de amor que se desarrolla entre fogones y cacerolas y que elevó el arte culinario mexicano a la categoría de literatura mágica.
Gestora cultural de Coyoacán, el barrio mítico de los artistas mexicanos, y activista política en tiempos compartidos, dice que está escribiendo una novela policiaca, que espera terminar este año.
