Me llama demasiado la atención que en nuestro país nos ocupamos de comentar y criticar problemas de toda índole, y que los presentamos sin aportar soluciones en el tiempo.
Hoy dominan problemas de salud con el virus Covid 19.
Es también el momento en que obsesiona en las conversaciones el tema del equipo de gobierno que dirige al país y sus apegos.
No se quedan atrás nuestras pobres y malformadas instituciones.
Y qué decir de una Asamblea Legislativa que supera toda ficción, elegida por nosotros con un 90% de clientelismo.
También el poder Judicial, que parece no tener en su diccionario las palabras justicia, trabajo y dignidad.
Y, lo más importante , porque podría ayudar a poner en marcha la regeneración: nuestra educación escolar, que sufre de envejecimiento y atrofia.
No logro entender por qué el problema de la recolección de basura es ignorado por el Ministerio de Salud, médicos, periodistas, iglesias, universidades, alcaldes, juntas comunales y la Presidencia de la República.
No me resigno a mirar la ciudad de Panamá inundada de basura desde hace mucho tiempo.
Creo firmemente que la Covid 19 y la inmundicia en que vivimos constituyen un dúo lamentable. El exadministrador del Canal, ingeniero Quijano, dijo en una reciente entrevista: “El problema del aseo de la ciudad de Panamá es muy serio”. Leí después en La Prensa, el 2 de agosto de 2021, una noticia que me ha llenado de esperanza . Dice la noticia que en ciudad de México tienen la planta de reciclaje más moderna de América Latina. Usan tecnología alemana. El secretario de Obras Públicas de México anticipa que la venta de los materiales reciclables generará ingresos a la ciudad por $2.4 millones de dólares. La planta se pagaría en cuatro años y su costo fue de $19.25 millones de dólares , según lo indicó el funcionario. (Las cifras llaman la atención, pero las tomo directamente del artículo).
Si tomamos como válida la información contenida en el artículo aquí citado, considero que hay en Panamá esperanzas en torno al problema del aseo, si el gobierno hace la inversión requerida para adquirir un equipo de reciclaje de la basura que produce la ciudad capital. De esta forma, se daría un golpe fuerte para mitigar la magnitud del problema del aseo al separar el material reutilizable, evitando que llegue a vertederos a cielo abierto.
La autora es ciudadana
