Noticias Falsas

¿Regular las Redes Sociales?

La regulación de las redes sociales parece anatema, tal vez por temor a que los gobiernos puedan excederse, en el afán de controlar las opiniones contrarias y así favorecer el autoritarismo mediante un control excesivo de las publicaciones en este medio. Hay que buscar un mecanismo que concilie estos dos temas.

Una opción es que Naciones Unidas u otro organismo internacional pudiera convertirse en el instrumento para tal fin, especificando lo que se puede regular y lo que no se puede regular, estableciendo un código de ética al cual los países, una vez se adhieran, no puedan legislar en contravención y deban seguir sus pautas.

Las opiniones no deben poder regularse porque eso acabaría con el gran valor de las redes, que permiten a los individuos exponer opiniones o denuncias sobre los actos, especialmente de los gobiernos o de los políticos, que en el pasado quedaban a discreción de los grandes diarios, casi siempre con intereses económico-políticos detrás.

No obstante, somos testigos todos los días de fotos y videos alterados, sacados de contexto, o partes de un video colocado después de otro, para dar un sentido que no fue el original.

Como muestra un botón. El 11 de octubre pasado, salió en las noticias internacionales el doctor Fauci denunciando que un video, hecho por la maquinaria electoral del partido Republicano, le saca de contexto y, en resumen, que eso no fue lo que él dijo. Todo para intentar favorecer al candidato republicano.

Existen también, y somos testigos en Panamá, los videos, fotos o escritos donde denigran a una persona o a un grupo, la mayoría de las veces con hechos falsos, distorsionados o no probados, con el objeto, casi siempre, de hacer daño a un enemigo económico-político o de distraer la atención sobre otros hechos de importancia que obviamente molestan al autor, o a quien ordenó la creación y distribución de la “falsa noticia”.

Hay compañías que se dedican a la creación y difusión de falsas noticias por encargo. Una especie de “sicarios de las redes sociales”.

Es en contra de los autores intelectuales y de los sicarios de las redes sociales que es necesario enfilar la espada de la ley, porque exactamente ese comportamiento no es admitido en otros estratos de la sociedad humana, y es lo que terminaría acabando con las redes sociales de no controlarse.

Hay mecanismos tecnológicos para dar con quien publicó una noticia y, de allí, llegar al autor intelectual. Así, el código de ética internacional al cual me refiero al inicio de este escrito, permitiría procesar a los sicarios de la red con sede en otros países.

Por supuesto que la justicia tendría que ser funcional, lo cual es una importante aspiración del pueblo panameño y, en general, de todos los ciudadanos honestos del mundo, que son la gran mayoría. La adhesión a un acuerdo internacional sobre el tema conduciría en esa dirección.

El autor es ingeniero, informático, escritor y emprendedor

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