$65,000,000,000. Esa cifra es lo que la Caja del Seguro Social, según estudios recientes del Subsistema Exclusivamente de Beneficio Definido (SEBD), le adeuda a jubilados presentes y futuros a valor presente. Para ponerlo en un contexto más entendible, esto representa el 97% de la economía panameña al cierre del 2019, según cifras del PIB publicados por el Banco Mundial, y 36 veces lo aportado por el Canal de manera directa al gobierno en el mismo año.En otras palabras, la Caja de Seguro Social (CSS), y el país, está presentando un serio problema de solvencia - para no decir que estamos quebrados y no habrá dinero para cubrir las jubilaciones.
Algunas voces están llamando a reversar la necesaria reforma del 2005, como solución al problema del SEBD. Dicha reforma creó el Subsistema Mixto (SM), el cual sentó las bases de una sociedad de ahorristas mediante la constitución de cuentas individuales inembargables que hacen que contemos con un sistema de pensiones más sostenible, adecuado, e íntegro. Es decir, dichas voces, que cuentan con el silencio cómplice del gobierno, quieren expropiarnos el futuro – principalmente a los jóvenes. Quieren perpetuar un robo y convertir nuestra garantía de jubilación en una promesa incumplible e insostenible, como lo que se tiene en el SEBD.
Por otro lado, surgen nuevamente los rumores de una reforma fiscal, que buscaría aumentar el ITBMS de 7% a 10% para cubrir el crater que tiene el SEBD. Como mencioné el 14 de mayo del año pasado en el artículo “Embargando el futuro de los ahorristas panameños”, publicado por este medio, dicho aumento trae consigo varios problemas, como la desaceleración en el consumo, y tiende a impactar más a las personas de salarios más bajos; según cifras del INEC de agosto del 2019, 86% de las personas empleadas ganan menos de $1,500 al mes, lo cual le traería aún más problemas a las finanzas familiares, que fueron fuertemente golpeadas por la pandemia de la Covid-19. Aunado a esto, ¿qué garantías tenemos de que el dinero será utilizado para el propósito antes mencionado? La falta de transparencia y de integridad que permea, y ha permeado, al gobierno levanta serias dudas al respecto.
La pregunta sería qué hacer para resolver el problema del SEBD y para hacer aun más sostenible, íntegro, y adecuado el SM.
Para lo primero, lo más saludable y prudente sería entrar en reformas paramétricas (i.e. edad de jubilación, densidad de cuotas, tasa de reemplazo, monto de cotización). Sin embargo, esto no sería suficiente y tendría que ir amarrado a una transición de los más jóvenes del SEBD al SM, para quitarle presión a las finanzas de la CSS, haciendo que estos contribuyan a su cuenta individual. Para ello, habría que implementar un bono de reconocimiento por los aportes ya realizados al SEBD. A su vez, el gobierno tendría que reenfocar el presupuesto del estado para dedicarle más fondos a los que queden en el SEBD. Algo que deberá evitarse a toda costa es la emisión de más deuda, la cual ya sobrepasa el 60% del PIB, según estimaciones para el cierre del 2020; importante acotar que esto no incluye la promesa (deuda) que se tiene con los pensionados y cotizantes actuales del SEBD.
Con respecto al SM, se tendría que profundizar en la reforma del 2005. Para conseguirlo, un sistema de pilares que adicione nuevas cuentas individuales, manejadas por administradoras privadas de fondos de pensión, sería lo más recomendable – los mejores sistemas de pensiones a nivel mundial tienen esta estructura. Incluso, se debería dar la libertad a las personas de elegir si desean cotizar con la CSS o con una administradora de su elección. Esta competencia trae consigo transparencia, lo cual se traduce en mayor integridad al sistema. Y no, esto no es privatizar la CSS, como quisiesen hacernos creer algunos, sino que es devolverle a los ciudadanos la libertad para escoger a quién le confiarían su dinero y futuro.
Como todo, estas soluciones están para dialogarlas y se pueden robustecer aun más. Estoy seguro que no vas a dejar de que tus ahorros se vean expropiados por aquellos que solo buscan llevarnos devuelta a un sistema piramidal e insostenible. Al final del día, ante la limitada capacidad del gobierno de generar nuevos ingresos y de endeudarse, las sumas que se requerirán para solucionar el problema del SEBD, recaerán de alguna manera u otra, en todas las personas que vivimos en Panamá. Por ello, te invito a que participes en el grupo que está diariamente trabajando para resolver este problema. Búscanos en Instagram bajo #SalvemosNuestraCaja para que puedas aportar a salvar nuestra Caja y a salvar nuestros ahorros.
El autor es financista, especializado en gestión de riesgos y seguros

