Cuando decidí ser voluntario para Préndelo, fue con la idea de llevar un mensaje. Se trataba de un mensaje sobre el que había reflexionado desde mis años escolares.
Ahora podría compartirlo con un grupo de personas que pensaban igual y que tenían un plan en marcha para conseguir un cambio.
Préndelo nace del Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana (LLAC), con el objetivo de impactar la educación en el país. ¿Cómo lo estamos logrando? Apoyando a los estudiantes que participan en nuestro proyecto, sin distinción de género, raza, ideologías y contexto socioeconómico. El objetivo de Préndelo es mejorar el desempeño de los estudiantes con tutorías de matemáticas, utilizando la teoría de las inteligencias múltiples y la programación neurolingüística (PNL), como herramienta para hacer las clases más interactivas, educativas y, sobre todo, divertidas.
En 2019, nace Préndelo Panamá. Con tan solo 10 voluntarios, se hacen intervenciones a chicos y jóvenes de todo el país. Se obtienen resultados que superan las expectativas de los cofundadores, dándoles la confianza para impulsar el proyecto y continuar motivando alumnos. Las mediciones del impacto en los beneficiarios de 2020 demostraron que, antes de la intervención, de 10 personas, al menos 3 se sentían motivadas a estudiar, mientras que finalizada la intervención, se duplicaba este interés.
Para 2021, de más de 100 beneficiarios intervenidos, hay un 29% adicional de jóvenes motivados en comparación a los de 2020.
La metodología de nuestras clases no es tradicional. No se trata de largas lecturas, tecnicismos, tareas y ejercicios. Nuestra misión es motivar a los estudiantes a querer estudiar y aprender. Evaluamos su desempeño, observando cómo se desenvuelven en el aula. Tomamos en cuenta los estilos de aprendizaje de cada estudiante para preparar clases entretenidas, ricas en experiencias de aprendizaje, a través de juegos, dinámicas y mucha interacción, enfocadas en captar la atención del estudiante de manera visual, auditiva o motora, utilizando la emoción para lograr aprendizajes significativos.
El esfuerzo de Préndelo tiene un enfoque holístico: aplicamos la psicología en el proceso. Les ofrecemos espacios para reflexionar, compartir e, incluso, desahogarse.
Así les enseñamos la importancia de la salud mental y del autoconocimiento de sus emociones, para así motivarlos aún más a estudiar, proponiéndose metas que deberán retarse a alcanzar. En Préndelo, no sólo trabajamos con estudiantes de manera virtual en 2021: también lo hicimos en modalidad presencial. Retornamos a un salón de clases físico. Logramos romper el silencio de muchos alumnos, afectados por la educación a distancia. Se trata de jóvenes que aseveraban, por ejemplo: “No he aprendido nada desde 2020”. Finalizada la intervención, la actitud era distinta: había un deseo concreto de repasar sus antiguos apuntes y mejorar sus promedios escolares.
En mi caso, tuve la oportunidad de vivir la experiencia de ser voluntario tutor de matemáticas. En el pasado, había trabajado como tutor de matemáticas. Desde entonces, reconocí que hay docentes que no tienen vocación e imparten clases que pueden desmotivar a los estudiantes. Esto es especialmente significativo en matemáticas, una materia, para algunos, tediosa y de difícil comprensión.
Actualmente, soy asistente del coordinador de matemáticas. No deja de impresionarme la milla extra que dan todos por el buen desarrollo del proyecto. Son jóvenes como yo, apasionados por ayudar a otros. Su compromiso me inspira a trabajar y hacer lo posible por ver crecer este proyecto por el bien de cientos de beneficiarios y del país.
¡Este año venimos con todo! El equipo está ansioso por empezar a trabajar en la versión 2022 de Préndelo, diseñada esta temporada para atender a muchachos de 7mo y de 9no grado. Se ha incorporado una nueva materia a la malla curricular de las tutorías. Proseguimos encendiendo mentes con el apoyo de un excelente equipo de voluntarios.
Somos jóvenes, el presente de Panamá, trabajando por el futuro que soñamos. Esta generación está activada. Préndelo Panamá no descansa.
El autor es voluntario y miembro de Préndelo Panamá
