El mundo experimenta uno de los retos más importantes del siglo XXI. La pandemia del Covid-19 ha venido a recordarnos la importancia de la salud y la seguridad en la sociedad mundial. Un tema del cual siempre se ha hablado, pero al que hasta hoy no reconocíamos su enorme relevancia.
A inicios del mes de noviembre de 2019, cuando presentamos el lema oficial de los Premios IPEL a la Cultura Laboral, propusimos a los trabajadores inspirarse en esta frase: “Seguridad en el trabajo: fundamento del trabajo decente”. Desconociendo que nos anticipábamos a una de las enseñanzas más difíciles en esta materia en nuestras vidas. La visión era despertar en los trabajadores, de todos los sectores económicos, la necesidad de construir espacios seguros en en los que se produjera, más y mejor.
Este 28 de abril de 2020 es un día inédito, además de ser el Día Mundial de la Salud y Seguridad en el Trabajo, en Panamá es uno de los últimos días del mes percibido como el más difícil en el manejo de la pandemia del Covid-19. Aun así, la aplicación obligatoria de protocolos de Salud y Seguridad en los espacios laborales, la colaboración de empleadores y trabajadores, las inspecciones realizadas y las innumerables jornadas de orientación que se han hecho, desde la declaración del Estado de Emergencia, han contribuido a que ninguna de las empresas, necesarias para la vida humana, la seguridad social y el orden público, que continúan operando bajo el aval del Ministerio de Salud, hayan reportado problemas significativos de contagio entre trabajadores y consumidores.
A partir de esta fecha, en la página www.mitradel.gob.pa, trabajadores y empleadores podrán acceder a la versión descargable de la Guía Básica para la implementación de comités de salud y seguridad en el trabajo, aprobado por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral. La obligatoriedad de este comité ya existía en algunas convenciones colectivas, pero los riesgos también existen en micro y pequeñas empresas que no han realizado dichas negociaciones, por lo que seguiremos guiando técnicamente dicha implementación, con el único objetivo de preservar la vida y la salud de nuestra gente.
De la crisis nos quedarán muchas enseñanzas. En materia laboral, aspiramos a que las medidas obligatorias que se hicieron, como la creación de comités de salud y seguridad integradas por trabajadores y empleadores, se mantengan a futuro como buenas prácticas empresariales.
Evidentemente, para que las empresas funcionen, necesitan trabajadores, y para que haya trabajadores, se necesitan empresas que generen plazas de empleo. Esta es una relación que para funcionar requiere de la construcción de confianza, apoyo mutuo y respeto, dentro de las tensiones propias de la diversidad de intereses, pero con metas en común que deben mantenerse como garantía de paz social.
Cuando el Estado de Emergencia se levante y las empresas vuelvan a abrir sus puertas, vendrá el nuevo reto: recuperar nuestra competitividad económica y seguir construyendo el progreso. No tengo duda de que volveremos a tomar la pica y la pala, para volver al trabajo sin más dilación, pues, tal como lo declaramos en nuestro Himno Nacional, somos reconocidos por eso: nuestra labor, la que nos permite siempre mejorar.
En estos momentos, una parte importante de los hombres y mujeres de nuestro sector productivo nacional está en casa, compartiendo en familia. Aprovecho la oportunidad para invitarlos a buscar las bases de los Premios IPEL 2020 y que participen mediante obras artísticas plásticas o literarias, puedan expresar la visión que tienen sobre la salud y la seguridad en el trabajo. Las obras más destacadas serán premiadas como lo establecen las reglas del concurso.
Juntos volveremos a alcanzar, por fin, la victoria.
La autora es ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral