Ser joven es la etapa del descubrimiento… Del riesgo, de la entrega, del florecimiento a esos capullos multicolores que esperan la temperatura y la ocasión, para mostrar sus pétalos y sus perfumes.
Ser Joven puede ser el primer piso de un edificio soleado,firme y hermoso o la puerta que lleva al lodazal de la miseria humana, la decepción y la insolencia.
Ser Joven es sinónimo de felicidad constructiva, inclusiva, alegría y escalera al infinito ; que es en esa época en que se manifiesta en toda su espontaneidad y esplendor de las personas. Hay que asociar todos estos rasgos, a la biofilia, que es el amor por la vida, la salud y la construcción, en vez de la necrofilia, que es el imperio de la destrucción propia y de los demás.
Las manifestaciones en varios países de América y Europa, en su gran mayoría, las integra la juventud; lógicamente por su deseo de mejorar las cosas, injusticias, abusos y acciones opresivas contra los ciudadanos de todas las edades y especialmente contra su futuro.
Es muy penoso, que las autoridades, no entiendan, el enojo justo y la fuerza de la justicia que los empuja, para manifestarse, llegando a la violenta desesperación ; dado que no tienen otros medios, pues los puestos públicos donde se deberían solventar estas necesidades de cambio y equidad; en la mayoría de estos países, están ocupados, por ciudadanos corruptos o indolentes.
América Latina está atravesando por un periodo de transición, que ha sido el producto de décadas de engaños y represiones. De injusticias y decisiones, tomadas para favorecer a los que están en el poder, mientras las escuelas y viviendas de los grupos que habitan en la pobreza, se inundan, terriblemente ; son invadidos por alimañas salvajes y mueren por desnutrición, como en las escenas que mostraron ayer los noticieros. Los cuales, deberían provocar insomnio y vergüenza en nuestros gobiernos.
Nadie sabe a donde irá a parar este levantamiento en tantos países latinoamericanos, donde las muchedumbres están airadas y los jóvenes, en franca ira por un cambio en la sociedad y pésima distribución de la riqueza. Por eso, tantos, se involucran en pandillas y actividades ilícitas, como el robo a transeúntes y dueños de establecimientos.
¿ Hasta cuándo resistiremos este caos social, de los adultos, que los jóvenes reclaman para mejorar la sociedad?.
El autor es psicólogo, docente y escritor