Adelgazar, en mi vocabulario, es una de las palabras más comunes. Y presumo que para la mayoría de las personas, la gordura es un mal persistente.
Es usual escuchar la queja (especialmente los lunes): tengo unas libritas de más. Es raro oír a una persona quejándose por tener unas libras de menos.
Pero tener esos kilos de más no es lo mismo que estar en sobrepeso, y mucho menos estar obeso. Para los que sufren de este mal, el problema es algo que pasa de lo estético y entra en materia de salud.
Para Miguel Esteban, famoso locutor de radio y productor de televisión en Panamá, el nutricionista Reynaldo Acuña le cambió la vida. Yo siempre trataba de hacer dieta, dijo Esteban, pero no había nada que realmente me motivara hasta que me vi con Acuña y me dijo que si yo quería llegar a los 40 años de edad sano y saludable me tenía que empezar a cuidar.
Fue esto lo que le hizo cambiar su estilo de vida. Yo me comía, aunque no me lo crean, seis emparedados en la noche antes de acostarme, añadió este locutor que logró perder casi 60 libras en cuestión de 4 meses.
Para él, la diferencia con este doctor es que te obliga a asistir a una charla donde no solo te das cuenta que no estás solo con este problema, sino además te hace tomar conciencia de porqué estás haciendo la dieta.
La 10 realidades de una persona con sobrepeso, según Acuña: 1. Los pacientes llegan a mi consultorio buscando ayuda. Pero dicen tener un problema de sobrepeso, cuando en verdad se trata de un problema de obesidad. Es difícil que una persona se catalogue como obesa.
2. En todos los países del mundo hay gordos; esto significa que estamos ante una epidemia de salud mundial: la obesidad. Mata a más personas que el virus del sida en 24 horas.
3. Desde chicos nos enseñaron a no pararnos de la mesa hasta acabar toda la comida. Se piensa que el niño más gordito es el niño más sano, y después vienen llorando para que los adelgace.
4. En el subconsciente llevamos la obligación de que cada vez que tenemos un plato enfrente hay que dejarlo limpio. Como si en verdad el hecho de comerse toda la comida va a eliminar los problemas de desnutrición en el mundo.
5. Somos comedores compulsivos. A veces, cuando el plato está servido, quizás la mitad o hasta ¾ partes podrían saciar nuestro apetito, pero es que la frase saciar el apetito no existe en nuestro vocabulario.
6. Estamos convencidos de que hay que llenar el plato. Si este es su caso, entonces compre platos más chicos. Si necesita repetir hágalo, pero lo más probable es que le de pereza o que le de pena.
7. Ir al cine no implica comer pop corn . Y es que cada actividad social va ligada con comida, pero créanme que la película no cambia si uno no se come el pop corn.
8. Cuando nos invitan a una fiesta donde vamos a comer, lo hacemosantes en la casa por si la comida no alcanza o por si sirven tarde. Pero la realidad es que aunque hayamos comido en la casa, repellamos en la fiesta por pena a rechazar la invitación. ¡Decídase!
9. Detrás de la cara de un paciente con problemas de peso está el rostro de la depresión y la ansiedad. Si una persona se está comiendo un chocolate a su lado, a uno inmediatamente se le antoja uno, aunque no se tenga apetito. Si se acostó con hambre y esto no le permite dormir, entonces coma, pero no lo haga porque no tiene nada que hacer a esas horas de la madrugada.
10. Cuando una mujer aumenta más de 15 libras de su peso ideal es gorda pero cuando un hombre aumenta más de 15 libras de su peso ideal está agarrado y no se siente tan mal.
Dadas estas 10 realidades, Acuña propone tres reglas para bajar de peso:
1. Ingerir alimentos solamente hasta saciar el apetito.
2. Limitar la comida en los eventos sociales.
3. Evitar ingerir alimentos en horas de la madrugada.
No todos los obesos son iguales, y a mayor escala de obesidad mayor riesgo de padecer cierto tipo de enfermedades que pueden llegar a matar al paciente a mediano o a largo plazo. Y es que el sobrepeso está ligado con:
Infartos Arteriosclerosis Arritmias cardíacas Problemas respiratorios (roncar fuerte) Presiones altas Aneurismas Cáncer de mama Infertilidad Cáncer de colon y recto EstreñimientoProducir vellos y acné en las mujeres y senos en los hombres Piedras en la vesícula Várices Problemas sexuales Lesiones ortopédicas
Para saber si su peso está en un nivel normal debe calcular su índice de masa corporal (IMC). Este se hace dividiendo su altura al cuadrado (en metros) entre su peso (en kilogramos).
Por ejemplo, si pesa 61kg y mide 1.7m, divida 61 entre 2.89 y esto le dará su IMC. Para saber si se encuentra en sobrepeso vea el cuadro de la página 2B.
VEA 2B

