Mientras se prepara para convertirse en el siguiente Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu está ofreciendo lo que suena como un hipnotizante compromiso. Dijo que su gobierno será un socio por la paz. “Yo negociaré con la Autoridad Palestina en busca de la paz”, dijo.
Nos gustaría aceptar las palabras de Netanyahu tal como vienen, y sería mucho más fácil hacerlo si él no hubiera trabajado con tanta asiduidad para forjar su reputación como un integrante de la línea dura con profundas dudas en lo tocante al mismo proceso de paz que, ahora, él alega que está dispuesto a aceptar de buena gana. En la campaña electoral de este año, censuró con dureza las pláticas con respecto a un tratado de paz con los palestinos. Incluso ahora, él no ha explicado con exactitud qué condiciones está ofreciendo como un socio por la paz. El próximo Primer Ministro israelí aún no puede convencerse de aprobar una solución que implique dos Estados; lo cual, creemos, debe formar parte de cualquier esfuerzo serio por la paz regional.
No será tan difícil juzgar a partir de sus acciones, y en relativamente poco tiempo, si Netanyahu habla o no con seriedad en cuanto a buscar la paz con los palestinos. Se espera que su gobierno obtenga la aprobación parlamentaria la semana entrante. Después de eso, nosotros le sugerimos que empiece a congelar la construcción de más asentamientos y la expansión en la Ribera Occidental (Cisjordania), como ha prometido Israel con tanta frecuencia, pero no ha logrado llevar a cabo. Él debería levantar los retenes entre las ciudades y poblados palestinos que no hacen falta para (el mantenimiento de) la seguridad. En el este de Jerusalén, él debería ponerle un alto al humillante desalojo de palestinos. Y en la Franja de Gaza, él debe expandir excepciones al bloqueo a fin de permitir la importación de cemento y materiales para la reconstrucción.
Si Netanyahu va en serio con respecto a convertirse en un socio por la paz, entonces no se interpondrá en el camino del grupo de militancia Hamas en su entrada a un gobierno de unidad palestino con la facción rival, Fatah, siempre y cuando ese gobierno esté comprometido con la prevención del terrorismo y acepte acuerdos pasados entre Israel y los palestinos. Él reconocerá que EU tiene sus propios intereses en la diplomacia con Siria, Irán y los palestinos y permitirá que la administración Obama tenga la libertad de ir en pos de ellos. De la misma forma, él no lanzará una guerra preventiva en contra de Irán.