La humanidad entera ha sido víctima de un terrorismo debido a que el hombre no ha podido encontrar el camino racional para resolver sus conflictos ideológicos, sean de izquierda o de derecha.
¿De qué sirve la capacidad de pensamiento y el corazón emotivo que ha recogido sentimientos a lo largo de una vida? La humanidad entera se enfrenta a la violencia en nombre de ideas abstractas, la codicia, el odio y la ignorancia.
A lo que voy es que toda la humanidad busca únicamente el camino de su propia destrucción. Unos en una forma y otros en otra. Pongamos por caso, el que ordenó el presidente Trump de bombardear a un desesperado adversario iraní y parte de una caravana que lo acompañaba.
Los iraníes y sus seguidores dicen que actúan en nombre de Alá. Ellos afirman que saben lo que deben hacer porque su religión se los ordena. Me pregunto ¿quién le ordena al presidente Trump actuar? Estados Unidos es un país que aborrece y combate al terrorismo, salvo cuando ellos lo promueven.
En su guerra de independencia y en la gran guerra civil, el pueblo de Estados Unidos mostró su coraje y sus ganas de luchar por la libertad. Se decía que la sangre derramada era para construir un mundo mejor. ¿Y la sangre derramada ahora, para que sirve?
Tengo 87 años, y en mi vida he visto nacer y caer tiranías. Se han desvanecido ideologías e imperios. Los pueblos esclavizados consiguieron su libertad, mientras que algunos pueblos libres la perdieron. Hoy vemos nacer otro ciclo de terrorismo, ¿ya nos olvidamos de Sendero Luminoso, Los Tupamaros, Las Brigadas Rojas o la Operación Cóndor? Todos esos muertos y heridos parece que fueron en vano. Los torturados, los desaparecidos, las familias hechas trizas y los hogares abandonados, tampoco son medallas de guerra que se quieran recordar.
Pienso en los señores presidentes, jefes de estados y generales del mundo. Parece muy ingenuo, pero todos tuvieron madres, quieren a sus familias y de vez en cuando miraron al cielo para soñar. Los sueños fueron distintos, pero soñar es lo que nos hace seres inteligentes. ¿Cuándo entenderemos que la violencia no es una forma de inteligencia?
El autor es abogado y periodista