Manuel Vega Loo mvega@prensa.com
Recuerda El suspiro de una fea, el Sinsonte chiricano, el Big One o La dama de la pollera. Seguro que sí, porque estos temas son algunos de los más populares y conocidos pasillos panameños.
La suavidad y exactitud de sus notas, su capacidad de transportarnos a épocas pasadas, unido a la ejecución de expertos flautistas, violinistas y guitarristas, fueron llevados al formato de disco compacto por Osmand Eduardo Charpentier Santamaría, nieto de ese gran valuarte de las artes que fue Eduardo Charpentier Herrera (1904-1992).
El nombre de Charpentier Herrera es fundamental a la hora de hablar de esa composición musical bailable, pues fue el promotor, autor y máximo exponente no solo de pasillos, sino también de danzones y mazurcas.
Charpentier Herrera, quien entre otros cargos ocupó la dirección de la Banda Republicana, fue el autor e intérprete junto con Vicente Gómez Gudiño, Alberto Galimany, Margarita Herrera y Santos Jorge de famosos pasillos.
Además, este músico, experto en flauta, guitarra, saxofón y piano, es recordado por imprimirle al pasillo, un género musical muy popular entre los pueblos de Ecuador, Colombia y Venezuela, un sabor nacional.




